El avión había despegado hace unas horas ya. Cada vez faltaba menos para llegar a mí destino, Tarry Town. Un pueblo un poco aislado del resto del mundo, pero realmente hermoso.
Estaba muy cansada los ojos se me cerraban. Me quedé dormida y después de un tiempo escucho la voz de la azafata por el micrófono:
Azafata –Damas y caballeros hemos llegado a nuestro destino.–
Estaba muy nerviosa ya que mí vida iba a cambiar por completo. Nuevo campus, nuevos compañeros, nuevos profesores. Al llegar al campus una chica de pelo y ojos marrones de mediana estatura me recibió.
???–Eres la chica nueva cierto, Lu?
Yo– Si, porque?
???–Me llamo Marina y soy la encargada de enseñarte el campus. Un gusto conocerte.
Yo– Igualmente
Después de un largo recorrido por fin llegó la hora del almuerzo. Tenía tanta hambre! No había comido nada en el avión. Había varias mesas y los grupos estaban separados como en las películas: los nerds por un lado, los deportistas por otro, las chicas populares y por último en una esquina la mesa de los chicos normales, donde yo quería estar. En ese momento Marina me llama con los brazos en alto para que vaya con ellos. Me siento al lado de ella y empiezo a comer.
Después de clases Marina y yo dábamos un paseo por el patio del campus.
Marina–Y, dónde te quedarás este tiempo? Puedes venir a mi casa si quieres.
Yo–No, gracias. Seré niñera de una niña a cambio de un lugar donde hospedarse y de paso también ganaré algo de dinero.
Marina–Encerio? WOW! Y, con quien te quedarás?
Yo–Con la familia Foster Wheeler.
De repente la cara de Marina cambia por completo. Se pone pálida y parece estar asustada. Le pregunto que pasa pero no me quiso contestar. Le volví a preguntar:
Yo– Que pasa? Decilo. Podes confiar en mí.
Marina–...
Yo– Está bien no digas nada!! Pero quiero decirte que eso no es de buena amiga. Entonces nos vemos mañana.
Marina–Hasta mañana
Luego de llamar a un taxi para poder irme a la casa de los Foster Wheeler empiezo a preguntarme porque Marina había actuado tan raro.
