Dreiton - C418

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-No es posible. -La miré de lejos, viendo una enorme sonrisa en su rostro.

-Lo he conseguido, Lukas. Sin tu ayuda, soy mucho más poderosa que tú. -sonaba agitada.

-No significa nada, Thrinidad. No eres buena, de cualquier forma.

-¿No lo soy? ¿Quién ha matado a su hermano en un principio? -La fulminé con la mirada.

-No lo he matado, él... ha sido quien me ha abandonado.

-Mientes.

-¿Qué sabes tú sobre mí?

-Sé muchas cosas, de verdad, ¿acaso dudas de mí? sé lo que hago. no me desafíes, niño. -me miró, sus ojos parecían brillar de una forma más oscura, y entonces vi lo que jamás me imaginé.

En sus ojos vi reflejado a Dallas; él me hizo recordar el temor que yo tenía al enfrentarme con la gente, y como él luego se reveló contra mí y escapó cuando yo ya no tenía fuerzas para continuar, y aún así me levanté y me prometí escapar yo también y no confiar en nadie, hasta que conocí a Thrini, pero ella me engañó y creo que debo hacer una sola cosa para que esto se solucione y Thrini no se revele ni engañe a nadie más.

Encendí mis ojos lo más que pude, me ardían, pero debía hacerlo ya que valdrá la pena.

-¿Qué haces? ¿Te estás enojando o algo? -río ella.

-Callate. -solté, y con tristeza pero sin piedad la empujé lo más lejos que pude; ella salió disparada hacia quién sabe dónde, y yo aproveché para ir volando hacia donde estaba el supuesto cadáver de Eva.

Cuando llegué me encontré a alguien completamente tapado por una túnica negra, que se me hacía haberlo visto hace años, pero no tenía idea quién era; lo ignoré y me centré en Eva.
Se veía dulce y pálida en el suelo, completamente sin rasgos de vida, me recordó a Dallas.

-Dallas... -susurré.

-Aquí. -respondió el encapuchado- Estoy aquí sólo porque quiero ayudarte a revivir a esta chica porque he escuchado la noticia que es descendiente de papá. -hice una pausa, pero le respondí lo mas rápido que pude.

-¿cómo puede ser eso posible? -dije tartamudeando.

-Papá cruzó el portal, y desde ese momento fue un humano común y corriente. Se casó y tuvo una hija, cuando su hija creció, nació Eva. Y aquí está ella.

-Si es así lo que dices, ¿por qué no estamos muertos?

-Porque la línea de tiempo aquí es más lenta que la de la tierra. -hizo una pausa y miró a Eva, quitándose la capucha.

Él, Dallas, se había convertido en un hombre, parecía un típico salvaje, pero en el interior sabes que él es bueno.

-¿Sabes qué? -lo miré- anhelo a nuestra familia. Por eso es que quiero revivirla. Ella es la única que puede continuar con la gran familia.

-Entonces, hay que revivirla. -Dije.

-Hora de levantar muertos. - rió Dallas. Yo también anhelaba todo eso, y lo anhelaba mucho a Él, su risa no cambió nada, era la misma que escuchaba cuando jugábamos y peleábamos por diversión. Pero sí, no debo desconcentrarme, hora de revivir a Eva.










Spatial Eyes #2 Where stories live. Discover now