«Hoofdoorp a 01 de enero del 2013»
Me despierto con la garganta totalmente seca por la última pesadilla que he tenido. Esa cara, esa voz y su aliento recorriendo mi cuello siguen presente en cada rincón de mi mente.
¿Por qué me odia tanto como para hacerme esto? Se supone que debería quererme de manera incondicional pero hace mucho que no creo en lo que los cuentos que leía de pequeña decían.
Son mentiras. Mentiras que solo me han hecho hacerme ilusiones durante los diecisiete años que llevo viviendo en esta casa que me hace querer huir a un lugar en el que nadie me encuentre.
Me incorporo lentamente en mi cama tratando de hacer el menor ruido posible para no despertar a Dominic, quien yace a mi lado dormido tras haber acudido a mi dormitorio por el desgarrador grito que mi garganta emitió por las constantes pesadillas que me aquejan desde que tengo memoria.
— No puedo más — susurro para mí misma — Siento que me estoy ahogando.
Paso ambas manos por mi rostro.
De repente el peso que siento en mis hombros es demasiado.
Me levanto y me dirijo hacia el baño parándome justo frente al espejo.
Detengo mi vista más de la cuenta en mi horrible cabello castaño que ahora parece un nido de pájaros; en mis horribles ojos azules llenos de esos enormes círculos morados productos de la falta de sueño de al menos una semana; en mi cuerpo lleno de moretones y mordidas que él me ha dejado; en mis pechos demasiado grandes para mi gusto; en mi vientre que podría ser más plano sino comiera tanto...
En fin me fijo en cada imperfección que conforma a Alice Coleman.
— Ojitos ¿Estas bien? — dice Dominic tocando constantes veces la puerta —Vamos, dulzura, sé lo que estás pensando pero no puede estar más lejos de la realidad.
Sonrío sin gracia por el comentario que me ha repetido incontables veces desde que le dije lo que pensaba de mi en medio de la primera borrachera que tuve con mi amiga Caroline quien no deja de alucinar con un tipo que conoció en su trabajo, un tal Aaron que parece no estar muy a gusto con las demostraciones de afecto que ella le profesa.
— No estoy pesando en esas tonterías Dom, ya te he dicho que no tiene sentido— susurro recargada sobre la puerta — Es solo que el dolor de cuerpo me ha despertado, pero ya me he tomado mi medicina y ahora salgo.
— Si pudiera romperle la cara por lo que te hace, lo haría— dice entre dientes — Pero...
— Estoy bien, no es tu obligación defenderme de las personas que me lastiman— abro la puerta — Mejor ve a dormir a tu cama antes de que nos metamos en problemas con mamá— hago mi mejor sonrisa para tranquilizarlo pero solo sale una mueca.
— Perdón ojitos.
Sin más, sale de mi habitación dejándome sola y con unas ganas enormes de lanzar cosas por la desesperación que siento porque ni siquiera yo me puedo defender de toda esta mierda en la que me estoy ahogando.
«Hoofdoorp a 05 de enero del 2013»
Me levanto muy temprano para tomar mi desayuno y no encontrarme a nadie en el comedor, es una práctica común que he estado adoptando para no tener que actuar sentimientos que estoy muy lejos de sentir.
La situación en esta mansión cada vez me hace sentir más enclaustrada, como si alguien estuviera apretando en un puño mis pulmones para evitar que respire, y lo empeora el hecho de que todos en esta casa actuamos como que nada está pasando, como si la situación en este lugar fuera un camino de rosas en la que podemos andar descalzos.
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Misión: Enamorarlo (Libro #2 AMOR)
RomanceAlice Coleman esta completamente enamorada de un imposible. Un amor no correspondido por nada más y nada menos que Mathew Brooks quien esta confundido por como se siente el amor. Desde hace mucho ella ha decidido solo seguir la corriente de los cons...
