Prólogo

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En un barrio de la ciudad española de Sevilla, en el bloque número 178, segundo C, una familia vivía su fresco marzo como cualquiera otra de la ciudad. Algo asustados por sus mayores, ya que es en las épocas de cambio de tiempo cuando peor lo pasan; más feliz de ver a su única hija siendo feliz y creciendo de forma sana y pasando una tarde de sábados en la tranquilidad de la casa debido a las lluvias primaverales.

Los padres de la familia tienen edades muy distintas, cosa que llevó a peleas con la familia de la madre, ya que se llevaban once años entre uno y otro. Ella misma oe defendió ante su familia, ya que nadie puede controlar de quién se enamora uno. Tras dos años sin tener relación con esa parte de la familia, un hecho les hizo volver a sentarse juntos en la misma mesa: un bebé en camino. En otras zonas o países, distanciarse de los padres es casi como un alivio, pero para la mayoría de andaluces tener a tus padres cerca es un regalo, sobre todo si necesitas ayuda con los niños cuando te surge algo y ellos están más que dispuestos a ayudar, a sentirse útiles.

Candela fue el nombre de la niña, Candela Prado García el que se anotó junto al de otros niños y niñas en un lugar mucho más lejano de allí, y del que Gerardo rezaba por evitar, ya que su mujer no sabía nada de ese pasado suyo. Por lo que a ella respecta, él estudió en Los Altos Colegios de la Macarena y después pasó a estudiar en el Instituto San Isidoro del centro de la ciudad. Más tarde consiguió la nota necesaria para hacerse filólogo francés y por ello viajó allí para hacerse con un trabajo. Allí conoció a su primera mujer, con la que tuvo dos hijos, muchos más mayores que Candela. Después se separó de ella y volvió a España para trabajar en la universidad en la que estudió. Toda una vil mentira que Macarena se había tragado.

Esa misma tarde de marzo, Candela se encontraba en su pequeña habitación pintando en la mesita redonda que sus padres le habían comprado en Ikea para que pudiera pintar y jugar sin enfriarse en el suelo de mármol del pisito. Fantaseaba con las historias que leía, aunque sin duda, sus favoritas eran Kika Super Bruja, Gerónimo Stilton en el reino de la fantasía y Fairy Oak. Le encantaría tener un libro de hechizos como el de Kika, un novio tan guapo y listo como Grisam o vivir tantas aventuras como el famoso ratón de sus historias. Pintaba en un papel reciclado todas sus ocurrencias si todo aquellos pudiera conseguirlo. Estaba acostumbrada a pasar tiempo sola, ya que era la única hija de la pareja y no veía a sus medio hermanos desde hacía una temporada. Sus padres eran bastante abiertos y le dejaban hacer lo que ella quisiera, o vestirse como le gustara en casa. En ese momento llevaba unas sandalias, una falda de tul rosa, un chaleco amarillo con un pollo en él y una corona de reina en su cabeza.

Desde la pequeña habitación de paredes celestes oía a sus padres que comenzaban a discutir de nuevo. Al principio no se alteró, pero ya se asustó un poco más cuando su madre pasó por su habitación cargada con una maleta. La siguió hasta la puerta, donde estaba su padre con un trapo de la cocina en el hombro y las gafas en la punta de la nariz. Su madre se paró en seco en el umbral de la puerta.

- Voy unos días a casa de la abuela Conchi, volveré pronto.- dijo girándose hacia su hija y darle un beso en la frente. La niña hizo un puchero y le rogó a su madre que volviera a entrar en la casa, pero esta, con su cabeza bien alta, cogió su maleta donde la había dejado y salió de allí.

Gerardo apartó a su hija de la puerta mientras la niña lloriqueaba. Los vecinos ya estaban acostumbrados a aquellas escenitas, no salieron de sus casas ni se preguntaron qué habría pasado aquella vez.

La niña de sólo siete años se pasó el resto de la tarde dejando sus fantasías de lado y pintando a su familia feliz y hablando con su canario Yellow.

- Si fueses tan grande como una paloma podrías llevarle mi dibujo a mami para que volviera a casa, Yellow. Tienes que comer más alpiste.- la niña tenía un leve seseo en su acento.

El pájaro, evidentemente, no dijo nada, ya que es sólo un animal. Pero para ella era su confidente, le contaba todo lo que se le pasaba por la cabeza y a veces le sacaba de la jaula para vivir sus fantasías junto a él.

Como todos esperaban, su madre no volvió aquella noche, aunque le llamó para darle las buenas noches y tranquilizarla.

Cuando la niña ya se había acostado y su respiración le indicaba que estaba dormida, Gerardo se fue a su habitación, y de una caja que tenía en el altillo de su ropero empotrado sacó una varita. A simple vista parecía una rama de árbol, pero si te fijabas con detenimiento veías grabados en la madera.

Cada vez que Macarena se iba a casa de su madre le tocaba a él hacer todas las tareas de la casa, era entonces cuando desenfundaba su vieja varita. La tenía escondida desde que volvió a España, quería alejarse del mundo mágico y vivir como un muggle corriente. Estaba claro que nunca se consigue lo que uno quiere, la carta que había recibido esa misma mañana lo demostraba, y ahora Macarena volvía a exigirle sinceridad ante su pasado. Era hora de decirle toda la verdad, Candela no se merecía esos altibajos en su vida por culpa de sus mentiras. No, era una dulce niña de tan solo siete años que no se merecía eso en su vida.

Volví a pasar por la habitación de su hija para comprobar que seguía plácidamente dormida, y entonces comenzó a conjurar para que todo se limpiara y se recogiera. Llamó al teléfono móvil de su mujer y le cito en la cafetería en la que se conocieron para decirle toda la verdad.

¡¡¡BIENVENIDOS A UN NUEVO FANFICT DE ANDREA!!! YA SÉ, YA SÉ.<<¿PARA QUÉ NARICES COMIENZAS UNO NUEVO SI TIENES OTROS SIN ACABAR?>> OS DARÉ LA RESPUESTA SIN EXCUSAS,ESTABA PENSANDO QUE TODOS LOS FANFICTS QUE LEO SON DE BRITÁNICOS YENDO A HOGWARTS, PERO YO SOY ESPAÑOLA, ASÍ QUE ME HE PUESTO A PENSAR LO QUE PASARÍA SI YO HUBIERA RECIBIDO LA CARTA DE BEAUXBATONS... Y AQUÍ ESTÁ, UNA NUEVA HISTORIA QUE YO CREO QUE ES ORIGINAL.

PARA MÁS CAPÍTULOS, DALE A LA ESTRELLITA Y SIGUE.

Con mucho amor,

Andrea

Bienvenida a la Academia Beauxbatons [PAUSADA]Stories to obsess over. Discover now