deambulan pensamientos
y aunque quieta
me llamo a desespero
embriagado por tu nombre
mí cuerpo congelado está,
amor
vuelve,
y si vuelves hazlo
sin traicionarte
sin contar
cuántas lunas ya pasaron
amante,
cuántos versos sin destino
te dediqué cada noche
embotellando lo que quedó
de nosotros
sin querer pensar que
no volverás a mí
aunque eterna me condene
a morir por tus labios
a danzar las angustias
en tus comisuras
si vuelves
tus palomas de hielo
volarán hacia mi sien
y besarás en el otoño incierto
mi otario corazón.
