Después del séptimo cumpleaños de Espinaca, nuestros padres habían decidido mudarse.
Ahora, estoy en medio de mis hermanas en un coche directo a la aclamada tercera maravilla: Fruitville.
La verdad, no entendía la emoción de mis padres y la de mi hermana mayor: Lechuga Jr.
Pero bueno, que podía hacer?
Quizás no lo sepan aún, pero yo soy Naranja Jr. Y si, soy un hombre a pesar de mi nombre.
El viaje fue rápido para mí suerte y vaya, la ciudad era grande. Se veían frutas y verduras por todos lados, una gran cantidad de tiendas y casas.
No tardamos en encontrar el lugar al que ahora llamaría "hogar". Era un edificio de dos pisos, pero la planta baja la usaría mi mamá para abrir una cafetería. Era una idea que le entusiasmaba y bueno, creo que ya era hora de que la abriera. Subí al segundo piso lo más rápido que pude. No había mucho que hacer más que desempacar y si lo hacía rápido podría obtener la habitación más grande. Si, se que es una ridícula idea, pero después de pasar mi corta vida con dos hermanas, creo que merezco una habitación grande. Pasamos unas cuantas horas desempacando varias de las cosas hasta que mi mamá hablo.
-Sabes, podrías ir a inscribirte a las clases de guitarra que quieres-dijo mi mamá. Era una fruta dulce, o más bien una naranja dulce.
-Si, sería bueno-le conteste.
Quería dormir más que nada, pero preferiría dominar la guitarra antes de graduarme.
-Cerca del parque existe una escuela de música, deberías ir-me dijo con una sonrisa.
No tendría que repetirlo dos veces, pues ya había salido corriendo del lugar.
A pesar de mi emoción, había olvidado una cosa importante: preguntar dónde estaba el parque.
La ciudad era grande, podría perderme en cualquier momento.
Miraba todas las tiendas y era increíble, nunca creí que esta ciudad fuera interesante. Continúe con búsqueda, que parecía interminable, hasta que tropecé con alguien.
-Hey! Que no vez por donde vas?-pregunto una voz.
Frente a mí, había una chica con el pelo recogido y una diadema.
-Lo siento, pero creo que estoy perdido y un poco de amabilidad no estaría mal-dije en defensa
-Oh! Estás bien? Te lastimo mi actitud? Quieres una abrazo?-dijo con un cierto toque de sarcasmo.
-Está bien, sabes, no importa ya, pero, sabes cómo llegar al parque?
-Crees que soy guía de turismo?
-No, pero...
-Solo sigue adelante tres calles
-Gracias, tú...
-Soy Frambuesa
-Entonces, gracias por tu amabilidad Frambuesa
Continúe con el camino que me dijo ella y por fin pude llegar al parque, y vaya que era grande.
La verdad no sabía qué hora era pero el lugar era hermoso. Camine por toda la orilla del parque hasta que vi un gran edificio. Corrí hacia aquel lugar, y vaya, parecía que todo en esta ciudad era grande.
Entre por las puertas y vi varios salones llenos de todo tipo de productos comestibles e incluso varios grupos de ellos sentados. Había un cierto aire de libertad en el lugar que me hacía sentir...bueno, no sé qué me hacía sentir, era raro ese sentimiento.
-Buenas tardes! Bienvenido a la Escuela de Arte y Música: Menta, sería un placer atenderte-dijo una fruta detrás de un gran escritorio
-Quisiera inscribirme en las clases de guitarra-dije con entusiasmo
-Muy bien! Solo llena estos papeles y cuando menos lo esperes ya estarás tocando como todo un profesional!
Tome los papeles que me dio y los llene lo más rápido que pude.
-Perfecto! Nosotros te llamaremos para avisarte cuando comienzas
-Le importaría si doy una vuelta?
-No hay problema!
Vaya, esa mujer tenía más alegría que una cabra, pero continuando con el lugar, también estaba lleno de alegría.
Todo tipo de instrumentos se escuchaban por todas partes, el zapateo resonaba por todas partes. Era increíble.
En el centro del pequeño patio, había un grupo pequeño, más pequeño que los demás haciendo...no lo sabía exactamente, parecía que cantaban pero el coro de encontraba en una habitación.
De ese pequeño grupo, un chico con sombrero me miró y me dio una sonrisa un tanto....picara.
Era...raro....
Parece que las frutas de este lugar estaban un poco..."locas"
Decidí salir del lugar, quería llegar para la cena, pero alguien me detuvo en la entrada.
En medio de las escaleras hablando con otra fruta se encontraba ella.... tenía su rubia cabellera recogida con una trenza y sobresaliendo había un mechón color menta, se veía tan bien y yo me veía tan raro mirándola...
Era extraño mirarla así, pero Dios! Se veía tan bien y yo sigo pareciendo un loco mirándola fijamente...
Baje las escaleras lo más rápido que pude para no toparme con ella pero me causaba curiosidad conocerla, pero que le diría? "Hey! Te mire en las escaleras y me gustaste" No, mala idea.
Me dirigí hacia la casa justo para la cena.
VOUS LISEZ
El Legado Frutal
AléatoireDespués de años, la familia de Naranja Jr. vuelve a la ciudad gran ciudad de Fruitville, donde les esperan grandes sorpresas y retos.
