—Eimilyn, eres preciosa— Dije antes de dejar caer una lágrima.
—Lo lamento— Su voz era inestable, pero su manera de mirarme fue grandiosa que me hizo imaginar que todo estaría bien.
—Eimilyn, eres preciosa— Dije antes de dejar caer una lágrima.
—Lo lamento— Su voz era inestable, pero su manera de mirarme fue grandiosa que me hizo imaginar que todo estaría bien.