Me levanté con todas las ganas de crear, en mi mente no había límites todo puede ser superado pero pocos poseen esas ganas de superar.
UNA VISITA AL PASADO.
Me levanté me miré al espejo y tal vez ahora haya observado un niño pobre, con ropa vieja y rota, pero en ese tiempo observé una enorme sonrisa en mi rostro que expresaba felicidad a pesar de todo, salí de lo que es mi cuarto. Viví solo desde los 8 años, me he mantenido vivo gracias a las personas que me daban algo para comer, se me ha pasado por la cabeza el robar pero prefiero no romper el estereotipo de "Soy pobre pero humilde" no es algo que mi madre me hubiera enseñado, en mi callejón vivían ciertos niños de mi edad y jugábamos fútbol, a las escondidas o cualquier otro juego inofensivo. Aquellos niños no veían a un niño pobre sin hogar con ropa rasgada y sucia, simplemente veían a otro niño común y corriente pero con un estilo diferente de vestir. De todas formas no era algo que ellos tomaran mucho en cuenta, al pasar el tiempo conocí a Ángela quién sería mi figura materna, nunca supe que pasó con mi madre, un día simplemente salió a comprar y nunca volvió quizá este haciendo algo especial y cuando vuelva lo traerá ( al menos eso pensaba) pero con el tiempo Ángela se apoderó de la figura materna de mi vida, quizá ella sabía algo que yo no pero no le dí importancia. Ella me cuido y sacó de ese cuchitrero donde vivía, me dió un lugar al cual llamar hogar, educación y amor.
Me enseñó que en este mundo no hay límites puedes ser quién quieras ser y que este mundo solo se divide en personas buenas y malas.
Gracias a ella pude asistir a una escuela. A los 16 empecé a notar como el paso de el tiempo le iba afectando pero me prometí a mi mismo que sería grande incluso más grande que este mundo... Me lo comería entero. (Metafóricamente hablando).
Y le devolvería todo lo que ella me brindó, por mi cabeza dejo de pasar el pensamiento de algún día ver a mi madre o padre. Soy el sueño frustrado de un mundo podrido donde se considera el vivir de realidades como vivir de pesadillas "En un mundo de sueños, las realidades son pesadillas" frase que armaría con el tiempo.
En mi época colegial me enamoré por primera vez, de la chica más pretendida por todos mis compañeros, era de una estatura un poco más pequeña que yo, mis labios le llegaban a su frente; tenía el cabello claro al igual que sus ojos. Y era súper inteligente. No podías verla y pensar "Que maravillosa es" o al menos ese era mi caso, lastimosamente ella no notaba mi existencia.
A la salida del colegio es donde me encontraria con mi destino... aquel hombre sin nombre.
Tocaba una guitarra a las afueras del colegio, tenía un sombrero donde algunos ponían sus monedas; era un artista callejero uno un poco viejo.
Yo solo me dedicaba a escuchar su música cuando de repente.
-Oye niño, ¿vas a dejar monedas?
-Ehm, no tengo dinero.
-Te entiendo, igual para la próxima espero dejes algunas monedas
-Esta bien.
Me aleje de él, consideré que era una falta de respeto escucharlo y no dejarle alguna moneda.
—Oye niño, ¿Dónde vas?
Eche a correr cuando dijo eso, lo cual fue mala idea pues casi me atropellan.
Al día siguiente estaba acosando nuevamente a la chica Nerd como todos los días, cuyo nombre es Elisa, de todas las veces que lo hacía en una de esas notó mi mirada de lejos y disimulo no verlas, luego más adelante a la salida del colegio se me acercó.
—¡Hey! ¿porqué me observabas?
Me sonroje más que un tomate.
-Simplemente fue casualidad.
-¿Una casualidad de meses?
Mierda, al parecer había notado mis miradas mucho antes.
—Pues... —No sabía que decir— No podía pensar estando nervioso por hablar con ella y ver lo hermosa que es.
-Ehm... Sigo esperando.—Respondió al pasar los segundos.
Por mi mente pasaba que ella si sabía el porque lo hacía, el que la quería a pesar de no haber platicado casi con ella...
—bueno, la verdad lo hacía porque eres hermosa y no se como mentirte teniendo esa mirada tan amenazante que muestra una seguridad en tí.
—Ah, bueno.
Se alejó luego de eso por mi cabeza pasaba "la cague, la cague, la cague, ¡¡la vida real no es como las películas de romance!!"
Pero con el tiempo me di cuenta que si fuí yo el que la cagué.
A la salida estaba nuevamente aquel artista callejero que había escuchado algo de la conversación.
—Te va muy bien con las chicas eh muchacho.
-Demasiado bien.
—Te puedo aconsejar si necesitas un poco de ayuda.
—¿Qué me puedes enseñar?
—créeme muchacho la calle enseña muchas cosas.
—¿Como qué?
—Pues veo en tí ganas de comerse el mundo, de ayudar a las personas, mucha gentileza y también que eres un idiota.
—¿Porqué soy un idiota?
—Tienes un papel pegado en tu espalda que dice "Soy un idiota"
—Ahm, rayos, ¿Elisa lo habrá notado?
—¿Elisa? ¿Hablas de la chica que te dejó?
—¡No me dejó!
—Escucha, tienes potencial eso es algo que debes saberlo todo el mundo tiene potencial para ser grande pero ¿crees que lo ven?
—Supongo que sí
—¡¡No!!- si todo el mundo lo supiera ver hubiera Miles de millones de personas increíbles en el mundo, pero las personas prefieren vivir de lo que le dice la gente, tu arte es malo, tú eres feo, no podrás hacer eso ni aquello ¡¡Y se lo tragan!!, Esa es el primer paso a ser un fracasado.
—¿Cómo sabes eso?
—La calle...- busca tu arte.
— ¿Y cuál es mi arte?
—Sin duda debes ser muy idiota para preguntarmelo a mí- busca en tu interior, quizá sea la música,la escritura, la poesía.
—¿Como sabré que es mi arte?
—Simple, brillarás como una estrella fugaz cuando lo encuentres.
Observé la hora y me di cuenta que ya era un poco tarde, así que me despedí de aquel artista callejero y me fuí corriendo a casa, en el camino meditaba lo que aquel artista me dijo.
Mi arte... Debo encontrarlo, ojalá sea algo grande, aunque pensándolo bien debe ser grande si no, no sería especial y difícil de encontrar.
Al día siguiente no ví más a aquel artista callejero con la guitarra, llegué a pensar que lo que él decía era una estupidez si existía algo así ¿porqué él no lo posee? Y si lo tiene, ¿porqué no es rico o alguien de la clase alta?.
Me quedé con esa inquietud... Pasaron los días y meses; y no lo volví a ver.
Al día siguiente al terminar la clase me dirigía a casa, mamá Ángela como la conocía con cariño preparaba la cena, hizo mi plato preferido; tortillas de maíz, no es algo muy complejo pero la forma en como le queda a mamá es increíble, mamá trabaja en un hospital cerca de mi colegio a pesar de la escasez de tiempo que tiene, lo que le sobra lo usa para preguntarme cómo me fue hoy, lo ha hecho todos los días desde mi primer día de clases.
Después de cenar mamá se volvió a ir al hospital y yo me quedé en casa solo, me puse a hacer mis tareas como de costumbre nunca hacia matemáticas llegaba al colegio era a copiarle a los que considero mis amigos, después de terminar mis tareas me asomé a la ventana del segundo piso y ví el cielo,la calle, las demás casas, y a las personas pasar, algunas con apuro otras normal y otras a paso lento que hacía notar las pocas ganas que tenían de llegar a su destino.
Luego de observar por media hora, decidí deambular por la casa un rato, encendí la TV y no había nada bueno que ver además de programas de venta y caricaturas que no me llaman la atención, decidí recorrer la casa...Extraña idea puesto que la he recorrido muchos años desde que vivo con mamá Ángela.
Pasé junto a la puerta que nunca se debe abrir, según mamá Ángela de ese lado están los monstruos que ella encerró para que no me atormenten en la noche, pero ahora con el pasar del tiempo sé que no es cierto; intenté abrirla pero estaba con seguro, algo que no me sorprendió; ya me lo esperaba.
Me aburrí de forcejear después de un rato y decidí ponerme una gorra de color plomo. Cogí mi bicicleta y empecé a pasear por el barrio.
En uno de esos recorridos ví un grafiti con la frase.
"Una vida sin sueños no es una vida, es solo oscuridad."
Empecé a pedalear más fuerte, el sudor recorría mi cuerpo; no usaba la bicicleta desde hace meses, normalmente la usaba cuando algo me iba mal y lo hacía para distraerme cuando en la TV no había nada bueno y casualmente hoy no había nada bueno.
De la nada recordé lo que aquél artista callejero me dijo "Busca tu arte, todo el mundo tiene uno" y pensé en qué podría ser bueno e imaginar lo que me gustaría que fuera mi arte, mi talento.
Seguí pedaleando, esta vez con más fuerza quería sentir el viento chocar con mi rostro.
¿Corredor profesional?
Pasó más de una hora y recién estaba llegando a casa, aún no había llegado mamá Ángela. Por mi cabeza pasó nuevamente la pregunta ¿qué hay detrás de esa puerta? ¿dónde estará la llave? Así que tomé la desición de preguntarle a mamá Ángela acerca de ello. ¿Qué hay del otro lado de la puerta?, para quemar tiempo y esperar que mamá Ángela llegue; me puse a repasar un poco temas que no me quedaron de todo claros.
Mamá Ángela no tardó en llegar, llegó con un ánimo positivo, preparó algo similar a una pizza, pero no era un pizza, más bien era un intento fallido de una pizza, pero ¿Quién soy yo para criticar? Luego comimos, no estuvo mal de todos modos, y llegó el momento de las preguntas y respuestas.
—¿cómo la pasaste hoy?
—bien, hoy no hubo mucho trabajo, pero si fueron demasiados niños y bebés, escuchar esos llantos me estresan. ¿realizaste tus tareas?
—Si, todas.—Menos matemáticas, pero no me preocupaba por eso, mamá Ángela dejo de revisar si cumplía con mis obligaciones desde hace un tiempo, confiaba por completo en mí.
Bostezó, se notaba que estaba cansada así que se lo preguntaría mañana.
—Vé a descansar.— le dije.
Al escucharme decir eso noté que puso una cara de "grácias" ¿cómo es esa cara? No lo sé, sólamente lo sentí.
Se levantó de la mesa y se fue a dormir. Luego de eso me iba a dormir también pero noté que dejó su bolso en la mesa, lo iba a colocar en su cuarto pero al cogerlo se escuchó el sonido de unas llaves chocando con otras, dentro se encontraba el llavero. Inmediatamente se me vino a la cabeza "La puerta" volví a colocar el bolso en la mesa y después de buscar un rato encontré el llavero, corrí rápidamente hacia la puerta.
¿porqué será que lo prohibido nos atrae?.
No sabía cuál era exactamente la llave que podía abrir aquella puerta así que intente una por una, habían 7 llaves, la 5 fue la que le quitó el seguro, por fin veré qué había del otro lado de la puerta, la empecé a abrir lentamente para disfrutar el momento y también para evitar algún ruido fuerte que despierte a mamá Ángela, suponiendo que está esté dormida.
Dentro sólo encontré un piano lleno de polvo y telarañas, unos zapatos y un traje formal que era de una persona de 1.74 mas o menos.
Empecé a observar el piano detalladamente y por el polvo y la telaraña no fue difícil darse cuenta que nadie había entrado y tocado este piano en años ¿funcionará?.
Miré el traje formal, era igual al que usa un caballero al momento de casarse, me sentí un poco decepcionado pues en mi cabeza me esperaba algo más impresionante que un simple piano y un traje formal.
Dentro de la caja del piano, encontré dos notas.
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El Pianista Que Regalaba Sueños.
FantasyQue hombre a las afueras de la ciudad que ahora posee grandezas y todo lo que pudo desear empezó desde lo más bajo, paso por el sufrimiento, por la soledad y el desamor. Esta es la historia de Christopher o "El soñador" como se dio a conocer al mund...
