Desde pequeños tuvimos cierto gusto por poseer cosas ajenas, esos malos hábitos se desvanecen bajo la mano dura de los padres. Pero cuando tu papá es un divorciado que carga sobre sí toda la culpa del abandono de su esposa... la situación se vuelve provechosa.
Mi nombre es Anny Rossvett. Y cuando deseo algo, no dudo en hacer lo necesario para conseguirlo.
Excepto matar. Me pinté las uñas ayer.
