El Demonio

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Todos lo empezaron a conocer por su carácter fuerte.
Muy temperamental. Se enojaba con facilidad, no tenia paciencia, era frío, duro. Y si, daba miedo.
Hasta su aura era escalofriante.
No hizo amigos desde un principio, se le acercaban con el fin de entablar relaciones y el demonio los alejaba.
Una de sus miradas mataba, si alguien se dirigía a él, su mirada lo atravesaba con cuchillas y esa persona se arrepentía, daba media vuelta y volvía a su lugar.
Era despistado, pero muy inteligente.
Sus sentidos nunca le fallaban y si estos decían que alguien no era adecuado para estar con el demonio; el demonio se alejaba de esa persona que no le convenía. Fin.

Casi nunca sonreía, casi nunca reía y nunca lloraba. Pues con que su interior llore era suficiente.

Su hermoso cabello negro profundo, largo y ondulado, sus largas pestañas, sus enormes ojos negros, su perfecta nariz, sus delgados labios, sus mejillas suaves y lindas. Todo en el demonio inspiraba confianza y tenía ese algo que hacía que te quisieras acercar y contemplar su belleza de cerca.

Pero sus mortales miradas te hacían retroceder, su carácter te hacía pensar otra cosa y su falta de amabilidad hacía que te quisieras alejar.

El demonio se llamaba Ran.
Con 12 años cumplidos mes y medio antes de haber entrado en la secundaria.

Casi siempre tenía una expresión de indiferencia, como si todo a su alrededor le aburriera.
Y es que todo a su alrededor le aburría.
Sus ojos, si te fijabas es ellos por unos segundos, te dabas cuenta que no tenían vida.
Era como una persona muerta que respiraba, comía, caminaba y todas las demás cosas de mortales.

¿Cómo es que alguien con esa belleza tuviera esa personalidad y pareciese que estuviese muerta?

Era como una muñeca de porcelana.
Fina y bella. Pero vacía y hueca.

Pero... ¿Porqué le decimos demonio a Ran?

Así empezaron a llamarla a mitad de año.

Como siempre, ella estaba sola en el patio de la escuela en uno de los descansos, cuando, uno de sus compañeros de último grado pateó el balón hasta su cara con toda la intensión de lastimarla– Cabe destacar que este tipo era de los que querían llamar la atención con sus estupideces para que la chica que les gusta le haga caso– Pero, no sucedió lo que todos esperaban.

Kat atrapó el balón con su mano derecha, lo sostuvo frente a ella y lo aventó de regreso, solo que a diferencia de la primera vez, éste si dio en el rostro del sujeto.
Y ella siguió leyendo.

Todos, sorprendidos, cayeron en la cuenta de que "ella no era humana".

Y lo mejor que se les pudo ocurrir fue apodarla como " El Demonio".

A ella no le importó que le llamaran así. Pues es lo que es.

Y si. Ran era un demonio.

Un demonio que se había aburrido de comer almas hace mucho tiempo, y que pensó que sería divertido infiltrarse en el mundo humano y pretender ser uno de ellos.
Pero no contó con que su personalidad le traería problemas.
Aún así, no renunció y quiso hacerla de humano.

Un humano demasiado demoniaco.

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⏰ Last updated: Feb 14, 2022 ⏰

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