Lo amaba y eso dolía, por que solo me quedaba recordarlo con amargura.
Lo había conocido por accidente y ahora deseaba volverlo a encontrar, soy la única que sabe la verdad sobre su naturaleza y eso me mata. Por que ya nadie recuerda su paso por aquí, los días se vuelven más lentos y la única forma de saber si fue real es escribirle millones de cartas.
No importa si tardo años o décadas en volverlo a encontrar, lo esperaré hasta mi último suspiro. Rogare a Dios que me devuelva a su más confiable angel o le vendere mi alma al diablo para verlo tan solo por un instante y decirle:
"Te amo"
Fátima López
