1. ¿Papas extra?

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Nadie nunca creyo que las hamburguesas fueran a cobrar vida.

Millones y millones de hamburguesas en todo el mundo, aunque pareciera sacado de una película de bajo presupuesto, estaban caminando, no al lado de los hombres. Comiendoselos.

Toda historia tiene un inicio, todo apocalipsis tiene un preludio, y toda hamburguesa empieza en una vaca.... Menos las vegetarianas, a ellas ni las otras hamburguesas las quieren.

Durante el verano, ocurrió el acontecimiento mas raro y peligroso que la humanidad había enfrentado núnca: El apocalipsis había llegado. Pero no de la manera escrita en la biblia, para nada, todos podían imaginarse cualquier cosa, menos lo que estaba por ocurrir.

Un joven de 22 años trabajador de un Mc' Donalds que vivía con su madre vio como una hamburguesa se comía a sus compañeros de trabajo mientras el podía hacer nada para evitarlo. Asustado, solo podía correr y correr fuera del establecimiento lo más lejos que podía, mientras veía hacia atrás aquel establecimiento incendiarse entre gritos y aceite.

Estuvo corriendo por media hora entre callejones ocultandoce de esas cosas, no podía dar explicación a lo que estaba ocurriendo.

-Debo salir de aquí- Penso en voz alta mientras asomababa la cabeza por una esquina. Cosa que no resulto muy bien por que había 3 hamburguesas ahí, dos jodidamente grandes y una diminuta, las cuales voltearon a verlo casi de inmediato.

-¡Oh mierda!- Dijo antes de volver a correr hastatoparse con una cerca de metal que le impedía el paso. En ese momento de un gran salto escalo mas de la mitad de la cerca para después pasar al otro lado dejando atrás a las hamburguesas.

-Así que después de todo lo que me enseñó mi padre servira de algo...- Dijo mirando a las hamburguesas intentando pasar la cerca.

Pasó las siguientes horas corriendo y escondiendose hasta la puesta del sol. Cuando vio un buen lugar que posiblemente sea seguro a la lejanía, un gran edificio abandonado

El joven logro esconderse en el cuarto piso del edificio a medio construir. Desde el borde podía ver lo mas extraño y aterrador que jamás había visto núnca... Hamburguesas. Las hamburguesas estaban creciendo hasta ser del el tamaño de autobuses y se estaban comiendo a la gente, tenían tantas personas en la boca como un camión en hora pico.

Nuestro joven se alejó del borde del edifició para sentarse e intentar procesar lo que estaba viendo, y lo intento, se sentó a descanzar con los ojos cerrados en el suelo, pero en ese momento empezo a oler un olor al que ya estaba acostumbrado, el olor de la carne en la parrilla.

En ese momento se dió cuenta de lo que estaba pasando, tenía a una hamburguesa tamaño camioneta enfrente de el. El joven se quedo petrificado ante tal amenaza.

-¿Así que así es como morire eh? Un trabajador de Mc' Donalds comido por una hamburguesa, que irónico-Dijo mientras se dignaba a morir.

Acto seguido la hamburguesa enfrente de el rugió de manera tan bestial que dejó en silencio todo por un momento.

-Esto es todo, tuve una vida miserable jaja-

La hamburguesa se abalanzo sobre el con la intención de comerselo, pero antes de que siquiera pudiera asustarse, hubo un disparo de escopeta, y la hamburguesa voló en pedazos por el aire frente a el.

El joven se quedo aturdido y completamente cubierto de carne molida, tenía ganas de salir corriendo en ese momento, cosa que no hizo al escuchar una dulce voz dirigiendole unas palabras

-¿Estas bien? ¡Tenemos que salir de aquí ahora!- Le dijo una mujer mas o menos de su misma edad sosteniendo una 870 en su mano izquierda, y estirandole la derecha para ayudarlo a levantarse.

El pobre chico estaba confundido e intento calmarse por un momento, pero la misteriosa mujer no ayudaba mucho.

-¿¡Que estas esperando!? ¡Si no te levantas en este instante nos comerán a ambos!- Dijo la chica apresurandolo.

El chico rechazó su mano y se levantó por su cuenta

-Estoy bien, muchas gracias- Dijo el chico como si no hubiera pasado nada.

-Ajá, lo dice el tipo que hace unos segúndos estaba resignado a morir- Le respondió en tono burlón -Vamos, hay un lugar seguro a unas calles de aquí-

-¡No hay lugar seguro!, toda la ciudad esta en llamas, no tenemos a donde huir-Dijo mientras se recargaba en el borde.

-Callate y ayudame a sacarnos de esto-Dijo la chica mientras le daba una escopeta recortada a nuestro cansado sujeto.-Sabes como usar...-Fue interrumpida por el chico que antes de que terminara su oración, ya había revisado y cargado el arma.

-Si, si se como usar una de estas, aunque no lo creas, no soy tan estúpido como paresco- Dijo mostrandose orgulloso.

-Lo que tu digas campeón, solo no me estorbes- Dijo antes de que se pusieran en marcha.

Estaban en ek segundo piso cuando escucharon a esas hamburguesas en la planta baja, al lado de la salida, entonces se pararon hasta arriba de las escalerad y dispararon al techo, en ese momento hamburguesas salvajes, de todas formas, tamaños y sabores aparecieron frente a ellos.

-Come on bitches-Dijeron al unisono mientras disparaban indiscriminadamente a aquellas bolas de carne andantes y luego de unos segundos ya habían acabado con todas.

-Bueno, no fue tan difícil-Dijo el chico creyendo que todo había acabado... PERO NO.

En ese momento se escucho una infinidad de rugidos y movimiento hacia ellos viniendo de pisos arriba.

-Demonios, tenías que hablar. ¡Corre!- Dijo la chica antes de emoezar a correr.

Salieron del edificio, cruzaron la calle y entraron a un laberinto de callejones mientras huían de las hamburguesas hasta llegar a una casa con barrotes en la ventana y una puerta de hierro e inmediatamente tocaron desesperadamente

Se abrio una rendija en la puerta. -Contraseña- Dijo un señor del otro lado

-Tu puta madre es la contraseña- Dijo el chico.

De inmediato cerro la rendija el señor.

-¿¡Pero que haces idiota!?- Dijo antes de tocar denuevo la chica

-Contraseña- Repitió el señor

-Papas extra- Dijo la chica antes de que le abrieran la puerta y entraran ambos desesperadamente.

-¡Abran fuego!-Dijo el mismo señir segundos después, y por cada ventana empezo a salir plomo dejando destrozadas a las hamburguesas dejando un olor a polvora y carne.

-¡Casi haces que nos maten!-Dijo furiosa la chica.

-¡No me culpes! ¿¡Quien pone una contraseña, y además tan ridícula en el único lugar seguro de la ciudad!?-Le respondio el chico defendiendoce.

-Yo lo hago- Dijo un anciano saliendo de un rincón -Precisamente por que es el único lugar seguro, no podemos salvar a todas las personas, solo a cierta cantidad, que mas quisiera que darles refugio a todos, pero no puedo.

-Bueno en eso tiene razón, me disculpo, y le agradesco que nos haya salvado señor...- Dijo el chico agachando la cabeza.

-Marco, y no es nada, mejor toma una cerveza y descanza un poco, te contaremos todo lo que sabemos y donde estamod mañana en la mañana, ¿si?.

-Esta bien, tenemos que descanzar... Lo siento, no me dijiste como te llamas- Dijo el chico a aquella mujer que le había salvado y ni siquiera sabía su nombre.

-Cia, mi nombre es Cia, y parece que lo logramos por los pelos, ¿Y el tuyo? ¿Cual es tu nombre chico?-Dijo la chica mientras agarraba unas cervezas de un refrigerador y se sentaba en un vuejo sillón mientras le arrojó una al chico.

-Mi nombre es Bon, Bon O Bon.

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⏰ Last updated: Jul 28, 2017 ⏰

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