Al ir conduciendo mi auto, en un alto mire hacia la izquierda y había un hombre en una motocicleta negra, se veía genial, como quien dice es mi sueño frustrado subirme a una de esas, voltea hacia conmigo y no traía el vidrio de su casco abajo, lo mire sonreír, de reojo vi como la luz cambiaba a verde, acelere, lo perdí de vista, no le tome la mayor importancia, al llegar a casa ya tarde, pasan de las 11, acabo de salir la universidad y hace seis meses que trabajo en una oficina de un abogado, soy el secretario, me di un duchazo y dormí.
Al despertar sentí un hueco en el estómago, tenía demasiada hambre, no cene, revise el refrigerador pero había poca cosa, tome las llaves del auto para dirigirme al super mercado, no es mucho de camino, al llegar me estacione, fui a comprar todo lo que se me apetecía y pague, a la hora de regresar a mi coche había un chico parado con cara de preocupación frente a una ducati negra deportiva.
-¿Todo bien?-
-Lo siento-
-¿Por qué?- Mire hacia mi coche y tenía un pequeño golpe en la placa, pero nada del cual alarmarse. -Ya veo-
-Se lo pagare, bueno no tengo dinero, pero hare lo posible...-
-Está bien, no fue nada-
Mire como parecía que el corazón se le regresaba al cuerpo.
-Gracias- Se subió a la moto pero al arrancar, se dio un golpe con la banqueta ¿Tendrá padres? Ya estoy arriba de mi coche cuando veo que al hacerse para atrás choca con un carrito de súper, baje la ventanilla.
-Maneja con cuidado niño-
-No soy un niño, tengo 26-
Encendí el coche, el no pasa ni de los 20 pero bueno a su edad también quería sentirme grande, asentí con la cabeza, no bien iba saliendo del estacionamiento, escucho un golpe, regrese la mirada atrás, el chico se estaba disculpando un una señora no muy grande y no se ve muy contenta que digamos, me hago a un lado y salgo para ir a encontrarme con ellos.
-¿Es su hermano?-
-Bueno, mi primo-
-¿Cómo es posible que lo dejen conducirá esta edad, no lo puedo creer, le hizo un rayón a mi coche, esto es una falta de respeto...- y así siguió por un buen rato hasta que al fin se calló, le pague una cantidad no tan grande y se fue, suspiro al saber que me la quite de encima.
-¿Por qué me ayuda?-
-Bueno, para tener 26 te veías con muchos problemas-
-Vale tengo 17-
-Te llevo a tu casa, no puedo dejar que te subas a esa cosa de nuevo-
-Pero no la puedo dejar aquí-
-Créeme nadie se la llevara ¿Quién es el dueño?-
-Mi hermano- Susurro, al grado que casi no lo escuche, lo tome de los hombros y lo lleve a mi coche, es un poco más bajo que yo, con el cabello un poco largo de color miel, con los ojos café muy claro, por la pinta que trae se ve más pequeño.
-Ya hablare con el ¿Hacia dónde?-
Me dio las indicaciones y me dijo como estaba la cosa, su hermano no es una persona que se enoja con facilidad pero de algo está seguro, lo va a matar, al llegar vi como sus ojos se ponían vidriosos, me baje para acompañarlo hasta la puerta.
-¿Estas bien?-
-Yo si- Se tardó un poco en responder, pero al hacerlo comenzó a llorar.
-Ayer llego y se puso muy mal, no sé si por que comió algo en el lugar al que fue, pero no me dice nada esta como desmayado, a veces se despierta y dice cosas raras-
-¿Puedo verlo?-
No sé en qué me metí, pero no pienso dejar a este niño solo, al verle su rostro algo me dije que necesita a alguien, el abrió la puerta y fue corriendo hacia un cuarto a la derecha, había un chico acostado, empapado de sudor, se sentó a su lado.
-Debemos llevarlo al hospital-
Su hermano asintió y me acerque a él para poder sentarlo
Ni siquiera podía abrir los ojos.
-Hermano debes levantarte, vamos ir al médico-
Como si se tratara de un robot trato de levantarse, claro con mi ayuda, el niño es de gran ayuda, me abrió las puertas y lo pude sentar en el asiento de atrás para que el niño fuera cuidándolo, le pase unas bolsas y un pedazo de papel higiénico, maneje al hospital más cercano que es a eso de diez minutos, al llegar lo atendieron rápido y por ser yo el mayor de edad tuve que dar mis datos.
-¿Es su familiar?-
Iba a responder pero el niño se me adelanto.
-Es su novio- asentí con la cabeza y se fue la enfermera, lo mire de nuevo pero ahora confundido.
-¿Su qué?-
-Es lo primero que se me ocurrió, si le dices la verdad no te van a dejar pasar-
-Pero yo solo te ayude a traerlo-
-Quédate solo hasta que despierte, no quiero estar solo-
Asentí y fui a sentarme, el me siguió.
-¿Cómo te llamas?-
-Henry y mi hermano Nicolav ¿Tu?-
-Dante-
Seguimos hablando por un rato hasta que se quedó dormido en mi hombro, seguramente no durmió la noche anterior por cuidar a su hermano, soy hijo único por lo que no sé qué sea eso, mientras leía una revista el doctor se acercó a mí.
-Su pareja está bien, tenía una infección del estómago ya lo tratamos, se podrá ir en unas horas-
Se escuchó tan raro eso, lo bueno que está bien.
-¿Podemos pasar a verlo?-
-Claro-
-Oye, tu hermano despertó-
Moví un poco a Henry, al escucharme se le ilumino el rostro, se levantó de un salto, yo igual, no estoy seguro si será buena idea verlo, caminamos hacia la habitación, el niño entro pero yo recibí un mensaje, sobre algo del trabajo, suspire, mire por la ventana que había a un lado y se están abrazando, me di la media vuelta y fui hasta mi coche, al conducir hacia mi trabajo, no pude evitar una pequeña sonrisa, ayude a alguien, eso es lindo, arregle todo lo del trabajo, ya van a dar las 7 y estaba agotado, tome mis cosas y me fui, al llegar a casa, me puse a ver una serie en Netflix.
Justo ahora cuando voy tarde al trabajo se le ocurre a mi coche no arrancar, hace tanto frio que ni yo quiero salir, arregle todas mis cosas y salí de casa corriendo, para llegar al trabajo tengo que tomar dos camiones, el primero sin problema, pero cuando tengo que tomar el segundo, todo va para mal, no encuentro mi dinero y mis manos están congelándose porque olvide los guantes, pase y no encontraba mi dinero, me hice a un lado para que pasaran los demás, al final escuche a un hombre decir dos por favor, mire hacia él y era el último de la fila, me quede mirándolo como estúpido, solo me sonrió, diciéndome -Listo- paso por mi lado, es el muchacho al que ayude, él no me recuerda, pero me salvo, me senté al lado de la ventana, esto pinta como si fuera a llover, ya estaba aproximándose mi parada y me levante, busque al chico y me acerque a él, estaba muy concentrado leyendo, le toque el hombro y le dije un "gracias", pero el salto un poco del asiento, se ve muy guapo asustado.
-Por nada- Logro articular y me baje corriendo, espero lo vuelva a encontrar, aunque ya se dónde vive, no iré así como así...
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Predestination
RomanceDante es un chico no muy seguro de si, pero vive una vida tranquila, hasta que una serie de eventos, lo levan a su destino, del que no esta muy convencido de aceptar, tendrá que pensarlo antes de intentar escapar.
