Ella nunca imagino, pensó que esta nueva etapa de su vida venia acompañada de grandes cambios; pero sucedió así fue que no lo pudo creer hasta se imagino que estaba mal , tenia a penas 25 años cuando comenzó a trabajar de secretaria en turismo, era un trabajo que le gustaba mucho, algo nuevo que estaba aprendiendo ponía todo su empeño por hacerlo, sus compañeros eran buenos, la ayudaban en todo lo necesitaba,incluso su semana paso rápido y se adapto fácilmente; pero ella solo deseaba regresar a su casa porque había una persona que la espera todos los días, la cual amaba mucho y velaba por su bienestar.
llevaba casi cuatros largos años sin tocar a un hombre, se dedico completamente a su hija, luego de que le partieran el corazón en mil pedazos e intentara rearmarlo de a poco, solo la llenaba el amor de su hija, la que hacia que se sintiera feliz, tuviera fuerzas para seguir adelante y ser feliz para siempre.
sus amigas habían intentado que se sacara la armadura que había puesto y buscara un nuevo amor. pero ... lo que sus amigas no sabían es que ella no tenia corazón,este estaba echo una piedra, frió, duro , desde que la decepcionaron completamente no pudo ver a alguien mas y no se sentía mal de esa manera, no tenia la necesidad de buscar un compañero para su vida. en ese entonces eran solo dos su amada hija y ella no necesitaba mas.
era una noche de viernes y su turno faltaba pocas horas para terminar, el llego como todas las noches y compartieron mates, como se había echo habitual, hasta un cigarro en la vereda en sus pequeños tiempos de descansos, pero eso no era lo extraño, sino que las caricias al tocar sus manos, o la electricidad que ambos emanaban al rosarse. Ana sintió que hacia tiempo no le pasaba eso, no entendía las señales, estaba desecha por dentro, pero aun así, no reparo cuando apoyada en el ventanal de aquel lugar Ever la beso.
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Me decidí a dejarte ir
Romance"Juro que cuando te abracé fue mucho más allá del contacto físico. Te abracé con aquellas horas de llanto, con todos los días que te extrañé, con las ganas que he reprimido de besarte cada vez que te veía pasar de lejos sin poder hacer nada. Te abra...
