JongDae despertó algo aturdido y confundido, parpadeó un par de veces antes de recorrer con la mirada la habitación en la que se encontraba, notando un bulto acostado a su lado y que además tenía sus manos aferradas a su mano izquierda, no quiso hacer un movimiento alguno, temía despertar a quien sea que fuera que sujetaba su mano, pero necesitaba saber dónde se estaba y del por qué estaba ahí, perdido en sus pensamientos no se percató del que bulto se había enderezado y ahora lo observaba con una somnolienta sonrisa.
— Despertaste. — Una suave pero masculina voz lo sacó de su trance, dirigió su mirada al dueño de este, quedando perplejo ante lo más bello que sus ojos han visto.
— Eres hermoso…— Susurró pero aun así fue lo suficientemente audible para el otro que lo había escuchado y soltado una pequeña risilla. — ¿Dónde estamos? —
— Estamos en el hospital JongDae, toma, bebe esto, debes tener sed. — El pelinegro acepto el vaso con agua sin desviar su mirada del pequeño ángel frente suyo. — Deja de mirarme y bebe el agua, el doctor me dijo que te diera algo de beber cuando despertarás, así que hazlo. — Apenas terminó de hablar JongDae obedeció, aún sin dejar de observarlo, simplemente no podía y no quería.
— ¿El Doctor te mandó? Eres hermoso, lo más hermoso que mis ojos han visto, ¿Eres real?— Minseok volvió a reír tras las palabras de su esposo, sonrojándose un poco a causa de ellas.
— Ya JongDae, soy real, ahora termina de beber el agua. — Otra risa más que dejó escapar mientras JongDae terminaba de beber lo que quedaba en el vaso.
— ¿Cómo te llamas? —Oh Dios pensó Minseok sin dejar de reír, soltó un suspiro dejando que una sonrisa se apoderase de sus labios y tomaba la mano del menor.
— Me llamo Minseok y soy tu esposo. — El semblante de JongDae cambió a uno de sorpresa, parpadeó un par de veces incrédulo, aún sin dar crédito a lo que había escuchado.
— Oh por Dios, ¿En serio? — El tono de asombro solo causaba más risa en Minseok por lo adorable que se veía su esposo en ese momento. — ¿Cuánto tiempo? —Preguntó otra vez comiendo esta vez unas galletitas que el contrario le ofrecía.
— Dos años, ahora come las galletas. —
— ¿Tenemos hijos? —
— No, aún no JongDae. —
— Oh… ¿Y hemos tratado de tener bebés? —El rubio solo siguió riendo ofreciéndole otra galleta. — ¿De verdad estamos casados? —
—Sí, sí lo estamos. —
— Oh Dios, soy un jodido afortunado. —
— Sigue comiendo. —
JongDae siguió comiendo murmurando un par de cosas inentendibles al seguir estando bajo el efecto de la anestesia, aunque seguía repitiendo lo hermoso que su esposo era y lo angelical que lucía, Minseok seguía sonrojado y riendo por las palabras del menor, que este tuviera una pequeña pérdida de memoria por la anestesia era gracioso, pero lo que más le sorprendía aunque no lo haya demostrado es que JongDae se haya vuelto a enamorar de él, estando así en ese estado, sin duda amaba a ese pelinegro que se encontraba acostado comiendo galletitas y babeando al no poder mover bien su boca.
— Estamos casados… ¿Te he dado ese anillo? —
— Sí JongDae, me lo has dado tú. — Mencionó ampliando su sonrisa mientras le limpiaba la comisura de los labios.
fin~♡
Yeih~
Este drabble lo escribí basándome en un vídeo que vi, me causó tanta ternura que lo quise hacer ChenMin, en fin, espero que les guste.
Bai~🌸🌸🌸
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『Anestesia』
Fanfiction- ¿El Doctor te mandó? Eres hermoso, lo más hermoso que mis ojos han visto, ¿Eres real?- Minseok volvió a reír tras las palabras de su esposo, sonrojándose un poco a causa de ellas. - Ya JongDae, soy real, ahora termina de beber el agua. - Un peque...
