Apenas eran las 9 de la mañana y Aleks ya estaba impaciente por irse a Grecia, era uno de los lugares que mas deseaba visitar ya que era un aficionada a la mitología griega y se moría por indagar en busca de nueva información, además allí se reencontrará con uno de sus mejores amigos, al que le tiene mucho aprecio.
Los padres de Aleks ya se habían levantado, se dispusieron a revisar todas las maletas para ver que no se olvidan nada, solo faltaba 1h y media para que despegase el avión, Aleks estaba con los nervios a flor de piel, iba a ser uno de los viajes que mas le marcarán en su etapa de vida.
Aleks se presentaba como un chico de 16 años algo peculiar, era muy tímido cuando se trataba de conocer a nuevas personas, pero eso si, después era muy sociable, tambien solía ser tímido cuando de una chica se trataba, es decir, le bloquean los nervios y le cuesta hablar con ella. Por lo demás, es un chico muy gracioso que intenta siempre ayudar a sus amigos, incluso si el lo esta pasando peor, mira mas por los demás que por el mismo.
Los padres de Aleks se llamaban Daniela y Alberto, Daniela era una mujer esbelta, morena y un carácter un poco fuerte, al contrario que Alberto que era mas bien reservado, era de piel morena y rubio y mostraba unos ojos azules que inspiraban confianza.
El avión ya había despegado, era la primera vez que Aleks viajaba en avión, era una experiencia extraña para el ya que tenía vertigo y se solía marear, por eso una de las azafatas le dio una pastilla que servía para calmar el mareo y para que se relajase. El avión ya aterrizó en Grecia, Aleks y su familia ponían rumbo al hotel que tenían reservado, desde la habitación de Aleks se podía observar un paisaje único de esa zona, era uno de los pocos que podía presenciar ese mar a lo lejos, cerca había un templete lleno de rosales y enredaderas con una mesita en medio. Eran mas o menos las 10 de la noche y Aleks se propuso a investigar el hotel, para su sorpresa encontró una sala donde se hallaba un futbolín, una mesa de billar etc, el era un fanático del futbolín, era uno de sus puntos fuertes, sobre todo si era portero. Al salir de aquella sala de juegos, se encontró con una chica bastante mona, como diría el, tenía el pelo castaño con mechas rubias, unos ojos penetrantes de color marrón claro, pero en lo que mas se fijo fue en su sonrisa, era perfecta. Aleks estuvo buscando por todo el hotel a aquella chica pero no lo consiguió, así que tomo rumbo a su habitación, se acostó en la cama con la pequeña posibilidad de volver a verla en sueños, necesitaba saber como se llamaba, abrió la ventana de la habitación para escuchar a los pájaros que seguían revoloteando por la noche y se fue a dormir.
