(...)
Era un lugar muy oscuro, demasiado para mi gusto- Pensé.
-¿Dónde estoy?- Dije levantándome de un suelo que al igual que todo lo demás, era de un negro profundo.
Toma mi mano, pequeña-
Dice una voz cuyo tono no se me hacía familiar, no podía ver su cara debido a la intensa oscuridad.
Dudé un segundo en tomar su mano, debido a que no sabía si podría confiar en aquello. Terminé aceptando su mano, la cuál se encontraba bastante fría.
Al levantarme pude ver un poco más de su rostro, el cuál estaba cubierto en gran parte por una capucha.
-Muchas gracias, señor.
-Dije algo insegura por obvias circunstancias. Al decir aquellas palabras, me di cuenta que no sabía nada sobre mi vida, no recordaba absolutamente nada.
-Señorita, usted a sido la elegida para portar uno de los poderes mas importantes y deseados de todo este universo, Yo Kroriel uno de los leales arcángeles de Amberios, vengo a concederte el poder del Tiempo.
-¿Poder del ... Tiempo?
-Sí, tú has sido elegida de entre billones de formas de vida capacitadas para este trabajo.
-¿Trabajo?, señor, yo solo quiero saber quién soy y de dónde vine.
-Lo siento señorita, pero yo no fui capacitado con esa información, solo el maestro sabe tu identidad pasada.
-Así que tuve una vida pasada...-Dije tratando de ocultar el sentimiento de miedo que empezaba a surgir.
El arcángel empezó a crear una especie de portal.
-¿Qué estás haciendo?-Pregunté con curiosidad.
-Creo un portal hasta tu nuevo hogar, debemos darnos prisa.
-...?.
Sin decir ni una palabra, el arcángel me toma de la mano y me lleva hasta el portal.
-Entre señorita.
-¿No pasará algo conmigo? Tengo mucho que preguntarle.
-Descuide, responderé a todas sus preguntas en cuanto lleguemos a nuestro destino.
-Está bien.
