Malas noticias

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Dolor, dolor punzante. Desesperación. Impotencia. Miedo, mucho miedo. ¡Cobardía! ¡Enojo! ¡Frustración! ¡Coraje! ¡Ira! Decepción...

Yuri abrió los ojos repentinamente. La luz blanca cayo directamente sobre sus pupilas, se sintió sudoroso, sus manos temblaban aun así trato de incorporarse. Dejo escapar un gruñido cuando la punzada incremento, coloco una mano sobre la parte trasera de su cuello y presiono para evitar el dolor Sintió otro fuerte pinchazo en el hombro derecho, pero lo ignoro. Quito las sabanas que lo cubrían y trato de levantarse pero al poner sus pies al frió suelo del hospital  las piernas no reaccionaban y Yuri se dejo caer de rodillas al suelo, llorando.

-¡Yuri!- exclamo Mila agachándose frente a el, mas Yuri con un fuerte manotazo, la empujo fuera de su vista sin dejar de gemir por el dolor. 

-Espera Mila...- respondió Georgi sosteniéndola de los hombros- Sera mejor que dejemos a Yuri un momento con el medico- hablo con firmeza y a la vez preocupado.

Mila frunció el entrecejo al ver a Yuri de esa manera, parecía que su amigo estaba sumergido en un pozo oscuro, lleno de frialdad. Y sus movimientos lo seguían volviendo mas arisco. Lo miro por ultima vez antes de retirarse junto con Georgi.

Georgi y Mila se dirigieron a la cafetería del hospital mientras el medico se encargaba por completo de Yuri. Ambos fueron a una mesa un poco mas alejada para hablar mas cómodamente. Una mesera se acerco a ambos con unas carta para cada uno. 

-Mila, tenemos que llevarnos a Yuri lejos de aqui- Sugirió antes de ordenar su pedido

-¡Ya lo se! pero... ¿Que quieres que hagamos, no podemos obligar a Yuri venir con nosotros?-respondió algo exaltada.

-¡Viste lo que le hizo Viktor a Yuri, no voy a permitir que le haga mas daño, mas de lo que ya hizo!- Su voz se empezaba a quebrar al recordar todo lo sucedido.

-¡Eso lo entiendo! pero no nos queda otra opción... - Suspiro.

-¿A que te refieres?- Cuestiono el ojiazul ante la mirada severa que le dedicaba Mila.

- Yuri ya no tiene un tutor como tal y como amigos que somos nos llevaremos a Yuri fuera del país. El puede rehacer su vida lejos de ese imbécil- Explico ella con una sonrisa melancólica al recordar que no hace mucho, el abuelo Nikolai falleció a causa del cáncer de pulmón.

-Si pero... tu sabes perfectamente bien que a Yuri no le gusta los cambios repentinos y creo que no le gustara que no lo llevemos lejos de Rusia- El pedido había llegado y la mesera se retiro.

-Vamos, Georgi- dijo ella enarcando una ceja sugerente- Sera lindo ver a Yuri de nuevo sonreír y cambiar de aires. Ademas, me gustaría estudiar, no se... ¿En Inglaterra?- Aseguro y al mismo tiempo esbozando una gran sonrisa.

-¿En Inglaterra? repitió asombrado.- ¿Quieres que Yuri viva en Inglaterra contigo?- 

Mila, como toda respuesta, se acerco a el y beso suavemente sus labios y se alejo un momento antes de dar un sorbo a su te. Georgi no pudo evitar ruborizarse. Esa mujer lo hacia girar como un disco con solo un beso.

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