Un animal por ahí, otro animal por allá, todo repleto de un montón de animales que se matan entre sí, desde conejos tiernos que no parecerían hacer ningún daño hasta velociraptors deformes que se sacan los órganos entre sí y se devoran un órgano por aquí otro por allá y otro por más acuya, un planeta en el que todos se matan por supervivencia y superación, incluso los humanos modificados a dientes afilados con garras y características de un homo más homo que sapiens, todos llenos de energía brindada por sus presas y buscando refugio adecuado hasta que cierto día uno de esos homos quedó sin uno y tuvo la idea de despedazar a otro lo cual se califica como canibalismo pero nada dice que el mismo no disfrutara de su cadáver, solo requería una lanza con buena punta como objeto adicional para eliminarlo por completo lo cual surgió como era de esperarse, basándose en el poco conocimiento que tenía obtuvo la idea de quedarse todo el lugar para sí mismo con lo cual la meta de eliminarlos a todos llego pero no tomó en cuenta las consecuencias que podrían ocurrir debido a la falta de especies, solo pensaba en poseer un hogar permanentemente y disfrutar de él con un montón o quizás montones de trozos de carne a su disposición, en su mente todo era una belleza de alimento y territorio fijo para estar alegre durante lo restante de su vida cuando su destino sería muy distinto del que él mismo imaginaba pensar, inicio con su pequeño plan al día siguiente y fue cazando uno a uno eliminando a por lo menos ¼ de toda la población existente en esa isla consiguiendo por lo menos parte del exterminio adecuado, pero dejando los cadáveres en el jugar de su extinción en la vida, paso al segundo día y comenzó de nuevo sin perder esperanza en el plan y alcanzar a acabar con todos sin piedad alguna, pasando el tiempo fueron cayendo unos tras otros ya fuera por sorpresa o de frente, solo con tal de terminar con todos y al final, solo le tomó tres días eliminar a toda esa población, quedando solo empezó a alimentarse hasta llenar y día a día fue así a pesar de que acabara con olores nauseabundos estaba dispuesto a terminar todo lo que había logrado hacer pero se terminaron los cadáveres y empezó la pregunta de qué hacer en el momento ya que no había rivales, nada se le ocurría y solo podia comer plantas ahora pero estaba tan deseoso de más carne que con sus dientes afilados empezó a devorarse a sí mismo pero con una voluntad tan fuerte que a final de cuentas ni la sangre cubría su cuerpo, repleto de órganos, trozos de carne y mucha pero mucha sangre, había desaparecido al menos la mayoría en el interior de su estómago ya inexistente, todo lo restante era su cuerpo, pecho, brazos, cabeza, solo eso quedaba y una isla que quedaba al borde de la extinción al no tener depredadores.
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Historias
Historical FictionUna serie de historias en ocasiones cortas y en ocasiones largas.
