El aroma que se emana detrás de las ventanas es tan fresco, la combinación de los perfumes de cada pétalo es precioso, me tranquiliza, me gusta. Puedo escuchar los sonidos de las hojas que se golpean unas con otras para crear una banda sonora especialmente para mi; la luz que irradia el sol abre mis poros con tal delicadeza que me eriza la piel. Inhalo con cuidado para reconocer cada ingrediente del exterior, quiero probarlo, sentirlo, vivirlo...
-¡Evans!- Ese nombre me saca de mis pensamientos - ¿Que pasa contigo? Llevo llamándote mas de tres veces.
Los sonidos de los teléfonos funcionando, las teclas de las computadoras, los tacones corriendo de aquí para allá y el apestoso olor a estrés, me sacaron por completo de mi mente y de la imagen detrás de los ventanales de vidrio templado.
-Lo siento Cass, divague un poco -Miro por debajo de mi silla jugando con un hilillo de mi camisa.
-Tu siempre lo haces, mas vale que dejes de hacerlo, no dudaras mucho por aquí con esa actitud - Me mira de reojo un tanto enfadada - ¿Tienes los registros de venta y el inventario que te pedí?
-Si claro, los deje por aquí. - Busco entre mis papeles con el miedo de haberlos dejado junto a los huevos revueltos que prepare hoy, dios estaban deliciosos ademas del jugo de moras que trajo mamá desde Cans... ¡¡Jules los registros!!, busco por todo mi portafolios hasta que los encuentro y suspiro de alivio para entregárselos a Cass, Mark debió haberlos metido sin que yo me diera cuenta. El siempre me salva el pellejo.
-Perfecto Evans, los enviare al inversionista. ¡Oh, por cierto! - Dibuja una linda sonrisa anaranjada por su rostro - Hoy salimos temprano, el jefe esta de buenas hoy. - Me guiña un ojo y se mueve rápidamente al ascensor.
-¡Genial, podre pasar a la cafetería! - Termino unos cuantos reportes, apago el computador cual ninja para salir por las escaleras, odio los ascensores.
Salgo de Lebronn Company, una de las mas grandes compañías de moda y marcas de ropa mas costosas y reconocidas del mundo. Hace competencia con Louis Vuiton, Chanel, Clvin Klain, Prada etc. Dejando a Cartier y Lacoste fuera de plano gracias a que las compro. Soy administradora de la compra y venta de productos, pero no me baño en oro liquido, ni desayuno Langosta ahumada todos los días. Aunque una vez me comí un pulpo... termine en el hospital después de eso.
Aun son las 4:00 pm, si me apresuro y tomo todos los semáforos en verde, ¡Podre llegar a darle una sorpresa! Tomo las llaves de mi auto, conduzco a Almendr's, mi lugar favorito desde que conocí a Mark.
Cuando llego a la cafetería, me estaciono con cuidado para no hacer tanto ruido y que no me descubra. Entro con pasos pequeños y veo a Lidia atendiendo a algunos clientes. Me mira con cara de sorpresa, le hago un gesto con mi dedo en los labios, para que no grite, ella es de gritar cada dos minutos.
-¿Sabes donde esta? - Susurro, ella me señala la puerta de "Solo personal autorizado", me muestra su pulgar llena de entusiasmo, me rio un poco y camino hacia la puerta verde delante de mi.
Lo veo de espaldas con una camisa de cuadros azul marcada que me vuelve loca, con su tabla de ingresos en las manos, contando con un lápiz cuantos vasos quedan en el almacén. Para mi mala suerte piso una envoltura de pajilla, haciendo ruido y el se percata de mi presencia. ¡Estúpida pajilla!
-Lidia te he dicho que no te escabullas para comer Splenda durante el trabajo, mínimo espera a que me valla.
-Pero la Splenda es deliciosa. - Voltea hacia mi rápidamente con esos ojos verdes que brillan como luciérnagas en la noche, y su precioso y carismático rostro me mira con jubilo y regocijo.
-¡No es cierto! - Me toma entre sus brazos y le respondo el contacto, apretándolo como si la vida se me fuera a ir si no lo hago. - ¿Que haces aquí linda? ¿No deberías estar en la oficina? - Me suelta un poco para poder responderle.
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Llegaste demasiado pronto
RomanceSabemos que nuestra subsistencia da giros rotundos una y otra vez. Alguien puede llegar y simplemente cambiarlo todo, lo que conoces y a quienes conoces; puede cambiar todos y cada uno de tus planes del futuro, hacerlos pedazos y quemarlos sin ningú...
