Te vas dejando en mis labios el sabor amargo de tu partida.
Y te miro de refilón para ver si volteas.
Me dejas las manos llenas y el corazón vacío, y es que te extraño hasta la sombra.
Me inundas y llevas todas mis sonrisas, me dejas aquí hasta que vuelvas, hasta el próximo beso.
Me desojas y me rocías, me olvidas en el camino.
