Akutagawa no era una persona cariñosa y menos alguien que llamaría a su pareja con un apodo especial.
Desde que se conocieron, le decía "Jinko", y hasta la fecha, no podía recordar ocasión alguna donde llamará a Atsushi como tal.
Nakajima, por su parte, siempre se refería a él con sobrenombres cursis o simplemente le decía Ryu.
Cada vez, Akutagawa se sonrojaba e intentaba disimularlo, pese al poco éxito que solía tener. Atsushi sabía y se aprovechaba de esto, lo molestaba cada vez que tenía la ocasión.
Hasta que una tarde, cuando el mafioso debía salir, le escuchó decir:
-Volveré pronto, cariño.
Atsushi se ruborizó cuando terminó de asimilar lo que había escuchado, era inaudito, no sabía como responder y comenzó a tartamudear incoherencias. Su mente desconocía cómo su novio había dicho tales palabras.
Cariño.
Akutagawa satisfecho con la reacción, se acercó, besó sus labios y salió apresurado de la habitación, ya que esa era la única manera que tenía para esconder su propia vergüenza.
