Damas y caballeros
La historia que os vengo a contar
No es un tópico habitual.
Pues describe un lugar peculiar.
Un mundo lleno de igualdad,
Donde hombres y mujeres son tratados similar.
Sobrevalora el dinero
Y enriquece el buen obrar.
La pobreza y el hambre
Son fruto de la imaginación.
La guerra no tiene cabida
Se encuentra en alguna canción.
No hay limites ni fronteras,
Por desgracia, debemos ayudar,
Y si la muerte acontece
Impregnarnos de felicidad
Por haber vivido un periodo intenso,
Divertido e indoloro,
Que como todo ha de acabar.
No lloréis, el destino predijo,
Que es mejor bajarte del tren
Permaneciendo este sésil.
Así que no os alarméis
Ante este mundo frío y hóstil
Pues jamás se hará real,
Popular es el sufrimiento,
Así como las injusticias.
¡VIVA! ¡REPUDIAMOS EL CAMBIO!
Amamos revolcarnos en
La suciedad permanente.
Solo espero que este mundo
No caiga en el hoyo inevitable.
Pues, ¿qué clase de sensación
Es el olvido, señor?
Desde luego, extendida está.
Cambiemos, miremos al sol
Abramos los ojos y la mente.
Susurrando tan solo:
¡Libre me siento y libre soy!
Cristina
