«Más casos siguen apareciendo alrededor del pequeño pueblo de Devalad, nadie sabe que ocurre cuando algunas personas van a dormir y al día siguiente no pueden despertar por más de que lo intenten, es imposible. Pareciera que estuvieran teniendo una pesadilla por los gestos y pequeños soniditos que sueltan,no parecen muy cómodos con lo que sueñan. Al pasar una semana, simplemente mueren sin causa alguna. Varios investigadores del pueblo ni siquiera tienen una pista aún de lo que podría estar sucediendo, sin duda, es un total enigma.»
Solté un suspiro, ¿Esto era una broma, verdad? Un periódico no podría publicar algo así... Supongo. Era imposible que algo así sucediese en la realidad o tal vez simplemente era algún nuevo virus del que tocaba cuidarse y ya, no tenían porque catalogarlo de "enigma". Absurdo, totalmente absurdo.
Me levante de la silla y coloqué el periódico sobre la mesa que estaba en frente. Si, es cierto, ya nadie lee el periódico pero, ¿Publicar una noticia así? ¿No era demasiado para atraer gente a que comprara su periódico? Es más, ni siquiera habían dado esa noticia por la televisión o incluso internet que es mucho más morboso, porque aunque este pueblo sea pequeño cada vez se hace un poco más conocido.
Recuerdo cuando era pequeña y mi madre me contaba cuentos de fantasía que ella misma se inventaba, yo siempre solía responderle con un: "No. Eso es falso. Dime algo que sea real." Ella reía un poco y solía contestarme: "Vaya Mary, no eres como otras niñas de tu edad. Tu piensas en la realidad y no crees este tipo de cosas, que madura eres cariño."
Siempre fui bastante incrédula respecto a ese tipo de cosas, por ello mi abuela solía regañarme. Según ella, todas aquellas historias místicas, leyendas y cuentos de hadas, eran bastante reales y claro ella era una persona bastante creyente, no era de esperarse. Siempre me decía: "Cuando la ficción supere la realidad, te vas a acordar de mi. En este pueblo suceden cosas muy extrañas querida Mary."
Han pasado 16 años desde que vivo en este pueblo y no he visto el primer monstruo...
Lo siento abuelita.
Mi madre y mi abuela tenían mentalidades muy distintas, ah... Las extraño aún así.
-¡Mary!- Baje mi mirada y vi a mi hermano menor frente a mi.- ¡Por fin! Parecías estar en shoock, te he estado llamando hace bastante...
-Ah, lo siento. Me sumergí demasiado en mis pensamientos, ¿Que querías?
-¡Juega conmigo!- Gritó entusiasmado.
Evan y yo jugamos hasta que ya se hizo tarde, era hora de irse a dormir. Después de desearle los dulces sueños a mi pequeño hermano, me dispuse a leer un libro que había sacado de la biblioteca ayer. Trataba de la historia de Devalad, el pueblo donde vivo. No es un pueblo muy conocido pero si bastante agradable.
Contaba que hace algunos años, reinó un hombre muy malo. La democracia no existía en ese tiempo, el hombre aplicaba la dictadura al pueblo. Aquel hombre, era bastante difícil de matar, tenía sirvientes y guerreros que lo protegían ante todo. Pero fue en ese entonces, que un científico muy inteligente y con conocimientos avanzados, quiso exterminarlo para siempre, construyó un arma nunca antes vista, era una especie de rayo que salía de un encendedor en forma de cilindro. El científico logro acercarse lo suficiente a quien reinaba y sin pensarlo utilizó su invento, pero salió mal... La potencia del rayo fue tan grande, que absorbió al científico y al otro hombre, ahora nadie sabe donde están.
Algo ficticio tal vez, pero como la tecnología es tan increíble, no me sorprendería que algo así pasase. Así que por ello, el pueblo aun no era muy conocido, aun se estaba desarrollando.
Luego de algunas horas, me fui a dormir.
"¡Salvalo! ¡Hazlo ahora!"
Oí una voz gritar desesperadamente.
Mis ojos se abrieron de golpe y mi respiración se aceleró. Me quedé pensando sobre lo ocurrido, al final, no le di más vueltas al asunto e intenté dormirme nuevamente. Esta vez, no ocurrió nada.
Cuando desperté al día siguiente, tenía una sensación extraña... Sentía que algo malo iba suceder... O había sucedido.
Eran ya las 10:00 am y no oía a Evan jugando por ahí. Me preocupé. Me dirigí a su habitación y por suerte allí estaba, seguía dormido. Lo moví con cuidado y lo llamé suavemente...
No respondió.
Lo intenté algunas veces más, pero no obtuve respuesta. Cada vez me sentía más y más preocupada.
-¡Evan!- Grité desesperada.
Lo sacudí con mucha más fuerza, no reaccionó. Traté de calmarme un poco, salí de la habitación y tomé un poco de agua, cuando volví con Evan él seguía dormido pero se encontraba llorando y hacíendo muecas de disgusto mientras soltaba quejidos... Tal como en aquella noticia del periódico.
Hice todo lo posible para despertarlo, aun así, no lo logré... No podía ser cierto.
Mis ojos comenzaron a aguarse de apoco, estaba desesperada, quería llorar. Pero tenía un sentimiento de impotencia tan grande, que ni una lágrima salió. Agh, odio esa sensación.
Busqué en internet alguna solución, como respuesta, ninguna página sabía sobre esta situación. Para mi mala suerte no podía llevarlo al doctor, pues estaban remodelando el sitio para hacerlo más agradable y así rogara, no me atenderían.
Maldije todo lo tangible.
YOU ARE READING
Devalad
Science Fiction«Más casos siguen apareciendo al rededor del pequeño pueblo de Devalad, nadie sabe que ocurre cuando algunas personas van a dormir y al día siguiente no pueden despertar por más de que lo intenten. Pareciera que estuvieran teniendo una pesadilla por...
