Capítulo I
El Arma y la varita
I
Los hechizos habían sido puestos sobre sus artefactos correspondientes, no habría contrahechizos o sorpresas que pudieran echar a perder el plan. En su boca aún había un atisbo al sabor de su bebida, entre menta y algo venido del mar, dio un último sorbo y antes de cruzar la penumbra de la calle sacó su varita, sus manos tiritaban.
―Evanesco ―dijo en el momento en que la pequeña botella de cristal desapareció.
No eran altas horas de la noche, pero las calles de River Green uno de los tantos barrios mágicos en Londres estaban desiertas por las últimas noticas y el intenso frío que comenzaba a sentirse por el inicio del invierno. El viento trajo consigo un pedazo del Profeta incrustándose en su bota marrón. Lo cogió con la mano izquierda y vio en el encabezado lo que había vuelto loco a toda la comunidad mágica junto a la fotografía de Harry Potter con una leve preocupación en el semblante.
EL PROFETA
DOS FAMILIAS ASESINADAS
El Departamento de Aurores se encuentra en estos momentos investigando los presuntos asesinatos de dos familias de magos, según las declaraciones de Harry Potter el Jefe del Departamento de Seguridad Mágica, estos asesinatos no han sido causados por magia, sino por armas muggles.
Después de leerlo, soltó el pedazo de hoja dejándolo caer al ritmo del suave contoneo del viento que lo hizo danzar hasta llegar a un charco donde el papel no se mojó, se quedó flotando como un barco a la deriva. Cruzó la calle con pasos cuidadosamente silenciosos y llegó al número 11 de la calle Bagshot donde un buzón en forma de sapo le dio la bienvenida. El buzón metálico hacía un sonido bastante parecido al de un sapo con gorjeos de algo oxidado. "Bienvenido, bienvenido, bienvenido", repetía cansinamente. Sacó una vez más su varita mágica y apuntó al sapo con bastante desagrado.
―Avifors ―dijo y el sapo metálico se convirtió en un pájaro azul con largo copete blanco e inmediatamente emprendió el vuelo.
Las luces de la casa se encendieron. Avanzó unos cuantos pasos más, sacó dos guantes de cuero donde introdujo sus manos heladas y dio tres golpes secos en la puerta de madera antigua, con ayuda de la aldaba en forma de sapo. "Vaya que les gustan los sapos a la familia Selwyn, qué animal tan ridículo", pensó.
II
―Si el Ministerio no hubiera caído en manos de esa sangre sucia de Granger, estos asesinatos no habrían pasado, estoy muy seguro de que la eficiencia en la seguridad decayó por su culpa ―dijo con tono burlón Dylan Selwyn a su esposa Carol, quien tenía una revista de chismes del espectáculo mágico "El Hechizo de Hoy", con el encabezado "Las Brujas de Macbeth ofrecerán su concierto de despedida a principios de enero en el coliseo de la gente del agua en el Océano Pacífico".
Dylan Selwyn era un hombre robusto llegando a los 40 con calvicie prematura y un bigote raso y castaño entre la nariz y el labio superior. Carol Selwyn sin en cambio, era una mujer rubia que aparentaba menos edad de la que tenía, sin problemas pasaba por una mujer de 30 años, adoraba que se lo dijeran en cualquier ocasión.
―Ya cállate querido, trato de leer El Hechizo de Hoy ―dijo agitando la revista de espectáculos―, te has estado quejando toda la tarde y estoy de acuerdo contigo, pero por las barbas de Merlín cierra el pico.
El señor Selwyn frunció el ceño.
―No haces más que leer esas estupideces desde que te enseñé el encantamiento para leer en la oscuridad ―dijo el señor Selwyn sin recibir respuesta.
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Harry Potter y el Asesino de Magos
FanfictionHan pasado varios años desde la derrota de Voldemort en el mundo mágico, todos los protagonistas de Harry Potter han crecido y formado familias. Harry ha sido nombrado Jefe del Departamento de Seguridad Mágica y Hermione Granger se ha convertido en...
