Te estaba esperando,
Y no encontraba rastro de nuestra historia,
Se habia ido todo.
Tú cara, la mía, el despertar.
El puro placer de sentirnos, solamente se quedo ahí,
En esos momentos basados de nuestra existencia,
Nuestra pura consciencia,
Nuestro puro placer,
Solo fue un tiempo,
Nuestras almas se reunieron para irse,
Nuestras almas no quisieron estar,
pero... Sí estar recordadas.
Te recuerdo tanto como el tabado, la propia olor humana que causa y que por mucha colonia tarda en quitarse,
Eso es lo que me recuerdas.
