Impuntualidad no estaba en su vocabulario, hasta que su estúpido vecino lo hace llegar tarde a una cita importante, una cita que cambiará su vida y su forma de ver a ese pretencioso y molesto canadiense que no hace más que molestarlo.
Este One Shot...
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Era tarde, debía haber salido a las 5:15 para llegar a tiempo, pero no, se le había ocurrido aceptar el tonto reto del vecino y comprobarle de que él podría ordenar una pizza y llevarla a pie a casa antes de que el servicio a domicilio llegara, era un reto estúpido y lo había retrasado mucho tiempo pero al menos estaba feliz por haberle demostrado a su estúpido vecino que retarlo no era nada bueno.
— ¡Tsch! Es demasiado tarde, Yuri Plisetsky nunca llega tarde, ¡maldición! — chistaba mientras buscaba un abrigo azul que combinaba con su sudadero de animal print favorito, no lo encontraba por ningún lado y recordaba haberlo empacado hacía un mes, cuando regresó de Rusia. —Ese idiota me matará, es demasiado tarde.
Habían acordado encontrarse a las 5:30 en la NC Tower que quedaba a mitad de camino de ambos pues el otro tenía planeada una noche especial con Yuri y él lo estaba arruinando todo con su tardanza.
Al llegar a la gran torre no pudo evitar sentirse un poco nostálgico al ver la gran estructura que tenía enfrente pues le recordaba a la Torre Ostankino, aunque claro, la NC Tower era mucho más alta que la de Moscú.
Vio a los alrededores esperando encontrarlo pero no lo veía por ningún lado, eran las 5:58 y era claro que había llegado tarde y que su excusa sonaría demasiado ridícula pero era la verdad y esperaba que el canadiense lo entendiera, o al menos no se molestara tanto por su tardanza.
—Tardaste mucho, gatito— escuchó decir de forma burlona. Yuri dirigió la mirada y vio de dónde provenía esa voz.
— ¡Jódete JJ! No me digas así. — gruñó al ver al alto canadiense sonriendo de forma pícara.
JJ siempre lucía bien, no por nada tenía su propia marca de ropa, así que esa noche no era la excepción pues llevaba un abrigo rojo carmesí a juego con unos pantalones y una camisa oscura y un par de botas JJ Stylish edición limitada.
—Vamos gatito, me haces esperar mucho tiempo y aun así te comportas grosero conmigo, ¿qué hice para merecer esto? —respondió el mayor.
—Deja el drama, idiota, no te hice esperar tanto como lo haces parecer—el rubio estaba intentando no enojarse en demasía, sabía que JJ tenía razón, quizás habían sido sólo unos minutos pero él no solía llegar tarde a sus compromisos y el canadiense lo sabía —, y deja de llamarme gatito.
El mayor se acercó lentamente sin apartar la vista del rubio, este al sentir su mirada se sonrojó y quiso apartarla viendo hacia otro lado, pero este le tomó el rostro.
— Al menos salúdame...— dijo mientras le daba un tierno beso en la mejilla —... gatito— continuó al separarse.
—Que no me dig...
JJ lo interrumpió al darle un suave beso en los labios, beso que se hizo más profundo luego de que el rubio no se resistiera más. Estar con JJ podía ser un dolor de cabeza en muchas ocasiones pero Yuri admitía que siempre sabía cómo quitarle lo malhumorado, aunque si estaba enojado era porque JJ siempre lo provocaba.