Caminen, caminen por favor. ¡Si!, les hablo ustedes, pies ilusos, porque no se mueven? ineptos y majaderos. Escúchenme! sigan, sigan, no entienden que no quiero estar aquí. no enfrente de él. Solo quiero irme, caminen, caminen.
No escuchan mi llanto interno, acaso están sordos. Porque están temblando? Me han humillado ante él, me han hecho quedar como estúpido, mequetrefes, traicioneros. Han perdido mi respeto, mi confianza, mi entrega, mi cuidado, lo han perdido todo con migo.
No caigan, solo quiero que se alejen de mi, pies inmundos, cubiertos de una piel que no les pertenece, llenos de músculos y sangre que son míos, de huesos de los que soy dueño. Fulastres, han perdido todo.
