Los problemas aparecen de repente.

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Jake nunca había sabido porqué pasaban esas cosas en su vida, él solo quería vivir en tranquilidad pero al parecer había una fuerza superior que quería impedírselo. La primera vez fue con apenas 8 años, en el parque, cuando un grupo de niños con los que él jugaba decidieron que sería divertido lanzarse por una cuesta con patines. Como se puede suponer aquello no terminó bien, Jake no pudo quejarse, solo tuvo un esguince en la muñeca, otro de los chicos no puede decir lo mismo ya que acabó con la cadera rota. Después de esa vez sus padres decidieron mudarse, por temas de trabajo, según le dijeron, algo que Jake nunca había tenido del todo claro, a sus padres nunca le habían gustado sus amigos, a pesar de ser solo unos críos. Se mudaron a un chalet a las afueras, un barrio mucho más tranquilo, sobre todo teniendo en cuenta que el único otro niño que había se mudó cuando Jake ya tenía los 13 años y aún así no hablaban en exceso, lo poco que sabía de él es que se llamaba Thomas, le sacaba tres años y sus padres tenían bastante dinero, podía saberlo por los dos coches que tenían más la moto de Thomas, y porque su propia madre alguna vez lo había comentado con su padre. Silvia, la madre de Thomas, y Victoria, la de Jake, eran amigas, hasta el punto de tomar café juntas. Algo que irritaba bastante a su propio padre que al parecer no mantenía una relación muy estrecha con el otro padre de familia.
Todo parecía tranquilo, hasta que Jake cumplió los 14 y uno de los chicos con los que se juntaban, realmente unas malas influencias, decidió cogerle el coche a su padre y acabó estrellado en un escaparate de ropa, con Jake de copiloto. Sus padres le prohibieron volver a juntarse con esos chicos y desde ese entonces lo pusieron bajo guardia casi las 24 horas. Debido a ello Jake se convirtió en un chico más tranquilo, ¿para qué salir si no podría hacer nada porque sus padres no dejaban de espiarle? Así que se echó a la lectura, las clases le fueron mejor, aunque su vida social decayó gradualmente, hasta el punto de que sus padres se percataron de ello, levantando la guardia que tenían sobre su hijo, aunque poco ya le servía a él que ya se había acostumbrado a su sedentaria vida en casa.
Así que para estas alturas de la vida, ya con 19, en la universidad, Jake creía que no le podía pasar algo así de nuevo pero se equivocaba, y no sabía hasta que punto. Ocurrió mientras iba a clase, nada más salir de casa y vio a un grupo robando una tienda. Hasta ahí supongo que normal, él podría haber seguido andando como si no hubiera visto nada, pero no, la vida no iba a sonreírle, si no que uno de los ladrones le miró, y con cuidado de no ser visto por nadie más se levanto la máscara, lo suficiente para guiñarle un ojo y reconocer quien es.
¿Qué hacia su vecino robando una tienda si sus padres eran condenadamente ricos? ¿Y porqué enseñarle la cara a él? ¿De verdad le había guiñado un ojo?

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⏰ Last updated: May 26, 2017 ⏰

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