Corazones Rotos

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Tal vez Silena Beauregard no fue la única integrante de la cabaña 10 que se negó a hacer el rito de paso.

Tal vez Drew Tanaka se negó a terminar con el rito cuando comenzaba a salir con el capitán de la cabaña 7.

Tal vez a la hija de Afrodita le gustaba lo amable que era con ella, tal vez disfrutaba de las pequeñas clases de arquería que el hijo de Apolo le daba, tal vez amaba a Lee Fletcher.

Pero cuando la Batalla del Laberinto llego, uno de los caídos fue Lee.

Silena había abrazado a su hermana, la había consolado después de que perdiera a su novio, Drew había llorado cuando nadie la veía, había llorado durante semanas porque no podía borrar de su cabeza la última sonrisa que Lee le regalo junto a un "Vamos a salir de eso, juntos. Si no, cuida de mis hermanos por mí", pero sobre todo no podía borrar de su cabeza la imagen del cuerpo sin vida del hijo de Apolo, de él ardiendo en un sudario de oro.

Charlie y Silena tuvieron que sostener a Drew cuando Michael le entrego el arco de Lee.

Cuando el novio de Silena murió, Drew se juró a si misma que Luke moriría, y cuando se enteró que había un traidor en el campamento, juro no sentir nada más que alegría cuando este muriera. Lo juro frente a Silena, no más corazones rotos en la cabaña 10, no mientras ella estuviera viva.

Entonces estallo la guerra, aun con su dolor y su preocupación por su hermana se mantuvo en la Batalla de Manhattan.

Tomo todo su esfuerzo no derrumbarse cuando Michael Yew desapareció en el Puente de Williamsburg, lo busco durante horas sin descanso, encontraron únicamente su arco, causando que la cabaña de Apolo y ella quedaran destrozados, solo para tener que reconstruirse a sí mismos para seguir en la batalla.

Le dolió ver a Silena pelear contra el Drakon y le dolió como el infierno cuando su hermana confesó ser el espía de Cronos. Le dolió no cumplirse a sí misma su promesa, odio llorarle a Silena, lo odio tanto como odio llamarla traidora.

Cada que esa palabra salía de sus labios, era como una puñalada a su roto corazón.

Porque tal vez la heroína si completó su rito de paso.

Tal vez no rompió el corazón de Charles Beckendorf.

Tal vez rompió el corazón de alguien que la amaba aún más.

Tal vez, Silena Beauregard, rompió el corazón de su hermana.

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La inspiración llego cuando vi esta bella imagen.

En la inscripción de la imagen decía que eran Drew y Lee, lo cual me pareció extraño, pero dije: "Magna, escribe sobre esto"

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En la inscripción de la imagen decía que eran Drew y Lee, lo cual me pareció extraño, pero dije: "Magna, escribe sobre esto"

Así que aquí esta.

Att. PersefoneGrenade.

Corazones RotosWhere stories live. Discover now