Star Vs las fuerzas del mal no me pertenece. Este es un fic sin fin de lucro.
SOLAMENTE TÚ
Nunca se le ocurrió poner en duda las palabras de sus predecesores, era evidente que los Mewmanos eran unos seres que destruían todo a su paso, la pobreza en la que los monstruos y otras entidades vivían era una catástrofe sí, pero él confiaba en ella.
Ella podría cambiarlo. Ya lo había demostrados al ignorar las palabras de los reyes y convivir (aunque en secreto) con las criaturas aledañas. Todos estos monstruos la amaban.
Él la amaba.
Pero para el cambio existían sacrificios y el mayor era dejarla ir.
Porque incluso las leyes de los Mewmanos eran tan estrictas que dictada que debían casarse para gobernar, pese a que estuviera dado todo por un matriarcado.
Su Eclipsa se desposaba ese mismo día. No quería pensar en ello porque entonces se enfrentaría al mundo entero de ser necesario por recuperarla.
Más el cambio debía existir y eso solo podría hacerse y la ley así lo dictaba.
— No soporto la idea de que alguien más me toque, querido mío.
— No hablemos de eso mi espectral princesa, el día de mañana todo cambiara, estoy seguro que...
— ¿Crees que me engañas? Sé muy bien que tu corazón languidece por esta unión, no quiero, no lo deseo... pero porque te amo lo hare. Porque el día de mañana pueda toda nuestra gente ser libre y salir de la miseria, voy a hacerlo por ellos y por nosotros mi amado.
Esbozo una sonrisa, pese a que por fuera pareciera que estaba a punto de atacar con crueldad a la mewmana frente a él; no era así. Se trataba de una sonrisa triste y resignada, una sonrisa de adiós.
Eclipsa se acercó hasta él besando tiernamente sus labios en un gesto casto y casi efímero, pero con más emociones de las que le demostraría a su futuro esposo.
Después de ello se marchó.
Las leyes dictaban que no solo hubiera unas nupcias, sino descendencia para aceptar plenamente el legado real. Él lo sabía y sus celos fueron tan bastos que tuvo que marcharse, no quería ni podía pensar en su oscura amada en brazos de cualquiera. Tuvieron que pasar 15 años para que volviera.
Y sin embargo la observaba de lejos, siempre de lejos.
Pero en uno de aquellos días, "el día" la luna llena llegó a su plenitud en el cielo, y fue que en ese lugar, el lugar de su primer encuentro que se volvieron a ver. La primera visión que tuvo de su Eclipsa fue de un rostro ojeroso y mirada penetrantemente apagada, mordaz y fría. Más solo bastaron unos segundos para que las miradas de ambos se cruzaran y entonces la vida regresara a esa penetrante mirada.
Corrieron para fundirse en un abrazo, él posando su rodilla en el suelo para recibirla en sus brazos, ella corriendo como si la vida se le fuera de lleno. Y ambos aferrándose el uno al otro ante su reencuentro, esperando, desenado no volver a alejarse jamás.
— ¡Tengo algo que decirte! — menciono la mewmana.
Se imaginó la noticia, ya lo sabía puesto que la había visto con su hija; por lo que no la dejo seguir y acallo sus labios con un beso, un beso profundo y deseado por ambos. Hasta ese momento pese a la creencia popular, él la había respetado hasta el punto de besos castos y toques de manos. Pero la deseaba, con locura, con amor, con un sentimiento que se desbordaba por su rojiza piel. Y el sentir los labios ajenos, la lengua de su amada responder con tanta fiereza solo le hacía saber a ciencia cierta que ella le amaba de igual forma.
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Solamente Tu
FanfictionUna breve historia sobre Eclipsa y su amor prohibido. Un amor que tuvo que esperar años para poder existir.
