Transcurría el año 7917, en un mundo post-apocalíptico, donde todo quedó destruido por los daños de la guerra que se había estado disputando durante cientos de años.
Gran parte de la población estaba muerta, bajo los escombros de las grandes ciudades. Las bombas atómicas habían arrasado con todo. Quedaba un pequeño grupo de personas que no sabían como gestionar la situación. No sabían qué hacer, que decir, o simplemente, qué estaba pasando, o si quedaban más supervivientes en la Tierra. Las personas eran: un vagabundo ciego, una profesora de lengua, Kenshi, un inmigrante chino, de familia más bien pobre, y Lyan, el hijo de la profesora.
Solo Lyan conocía a otro miembro del grupo a parte de a su madre; a Enzo, el vagabundo. No tardó en juntarse con él, a calmarse los dos juntos, para no sentirse tan mal. Esto molestó a la madre de Lyan, tanto que le dijo que no se volviese a acercar a Enzo. Él se enfadó mucho al escucharlo, y no le hizo caso a Alice, su madre, porque no le parecía justo, ni la excusa que puso esta, ''Es para protegerte''. ¿Protegerle de qué?
Kenshi no habló en ningún momento. Lyan intentó conversar un poco con él, pero al final entendió el por qué no hablaba. Kenshi solo hablaba chino y holandés, nunca aprendió español. Después de muchas dificultades, consiguieron comunicarse con él a partir de señas básicas, al no hablar los mismos idiomas, esta era la solución que les parecía más sencilla.
CZYTASZ
El fragmento perdido
FantasyEra un mundo post-apocalíptico, donde todo parecía perdido, hasta que algo le dio la vuelta a todo
