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Es 15 de Mayo. Son la 1:11 de la madrugada. No se como he llegado aquí, supongo que estoy en una situación tan jodidamente asquerosa (psicologicamente hablando) que he recurrido a esto. No he visto 13 Reasons Why, pero quiero hacer algo parecido. No, espero que después de la historia número 13 no matarme, pero no confío en mi fuerza de voluntad porque es inexistente. Espero que sea tan inexistente cuando quiera tirarme por el balcón de ese segundo piso en el que vivo. No se ni por donde empezar a hablar. Lo haré por el principio supongo. Era una mañana, pero no una mañana cualquiera. Estamos hablando del 16 de septiembre de 2011. Pff, cuanto tiempo. Era la mañana en la que oficialmente empezaba en el instituto, que se convertiría en una especie de infierno para mi. Recuerdo que no sabía ni a que clase tenia que ir. Llegué pronto, subí a clase (1°E) y fue algo totalmente normal. Hice un amigo y todo. Se llamaba Diego, y jugaba a baloncesto. El caso es que paso el tiempo y yo pensaba que estaba feliz. Pensaba. Todos los recreos de los dos primeros años de instituto me quedaba en el baño, sin saber que hacer. Pero me parecía normal, creo que estaba alienado. El primer año aprobé, pero el segundo no. Siempre en público digo que "me toqué los cojones a dos manos", pero no es verdad. Me hacían bullying. No me pegaban ni me insultaban (bueno, alguna vez si), me hacían el vacío. Yo era invisible, y no me estaba dando cuenta. Trataba de hacerme un hueco entre los guays de la clase mientras se reían por detrás. Porque no tuve la oportunidad, pero sin duda habría fumado y bebido, o me habría metido pastillas por "integrarme". Pero no me daba cuenta. En Noviembre de 2013 fue la primera vez que salí al recreo. Me lo pasaba bien jugando al baloncesto. Me gustaba, y me sentía integrado. Por primera vez desde primaria. Y todo parecía demasiado bonito. Porque todavía escuchaba alguna que otra risa. Pero no le daba importancia. Recuerdo un día. Hicimos equipos para jugar un partido y eramos impares, por lo que un equipo tenía menos jugadores (mi equipo, efectivamente). Había un chico negro que era muy bueno jugando a baloncesto, y se quejo de que su equipo estaba en desigualdad con una expresión:
- "Como voy a ganar si juego solo" . A lo que yo respondí, yo voy contigo.
- "Pues eso, que juego solo"

Volví a sentirme marginado, porque nadie me defendió. Al final de curso me marche a otro instituto. No dije nada de que me iba a raíz de este suceso. Tiempo después me los encontré en el burger king. Susurraban: "No le habléis, que se joda" No salía gente buena de allí, me los sigo encontrando y la actitud es la misma. No me di cuenta de que sufrí bullying hasta hace menos de un año. Además de toda esta situación en el instituto, tuve más problemas. Creo que sufrí trastorno antisocial de la personalidad. Deje de controlar mi cerebro y sus emociones. Mentía, me inventaba una nueva vida en la que era el típico adolescente guay. Me prometí dejar de mentir, pero era incapaz. Perdí a gente por eso, aunque viendo en lo que se han convertido, más vale sólo que mal acompañado. Por suerte, una persona me sacó de esa mierda de las mentiras y los engaños. Pues si, quien iba a ser sino otra que patricia. La mejor persona que he conocido. Pero hablaré de ella más adelante. Esta es mi historia entre los 12 y los 14 años. Tengo 17. Y aquí sigo luchando.

× Desaparecer no sería una mala idea ×

× No cambié, me cansé de fingir ×

× Estoy bien. ¿Es eso lo que querías oír? ×

×Basado en hechos reales ×

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⏰ Last updated: May 14, 2017 ⏰

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