Ella estaba cansada de soñar su vida, de imaginar conocer el amor, pero ¿Ella que podía hacer estando atrapada en su propia cúpula de soledad?
Cansada de hablar sola, de regañarse y castigarse a si misma estando sin ninguna persona cerca y aún expuesta a miradas perdidas de desconocidos.
Harta de falta de amigos, de amor de su familia ya que cada uno tenía suficientes problemas dependiendo de cada perspectiva. Sabiendo que su pequeña hermana era la más feliz al haber un cambio de hogar o colegio por el hecho de hacer amigos en unos minutos y ella se hundía más en su soledad al poder estar rodeada de decenas de chicos y no tener voz ni presencia para por lo menos "saludar"
Ella estaba cansada, ella estaba harta, ella no pudo con el peso de sus palabras, ella encontró un final alternativo, ella faltó a la mesa.
Inexplicable fue lo que le sucedió a esa pobre chica quien sólo no quería estar más en casa, a esa pobre chica que deseaba tener planes con alguien, que deseaba reír con alguien, y la cual estaba acompañada de su familia al final.
Sus contadas amistades presentes obsequiando pequeños golpes a el féretro preguntándose «¿Por qué no sólo llamó?» «Ella siempre sonreía ¿qué habría pasado?»
y aunque tal vez fueran ciertas las dudas, era más sencillo pensar que ella tuvo un problema y encerrandose en su miedo decidió no afrontar, sin tener la idea que todo era falso: su sonrisa, su actitud, su infantilismo ante las situaciones difíciles, todo era la pantalla perfecta para una peculiar falta de autoestima, de atención, de amor propio.
A esa chica siempre le faltó algo, le faltó alguna cosa, le faltó alguien; a esa chica le faltó felicidad.
Su madre a punto de la locura, sus hermanos pequeños inconsolables y su padre daba topes en su frente preguntándose «¿Por qué a mí? ¡Dios mío!» sintiendo sólo su dolor, al igual que siempre ellos no lo veían así, el egoísmo tapaba su visión por aquella joven chica que ya no sufría, aquella joven chica que había descubierto lo que tantas veces se preguntó, aquella joven chica que ya había descubierto el verdadero significado de la muerte. ¿Estará en un grado superior ?¿Estará en un «cielo» o «paraíso»? Eso nadie lo sabría ya que ese fue su riesgo, y aunque ella huyó sin miedo, sin remordimientos, sin culpas, se fue sabiendo que la vida seguiría para ellos. Esperando que por primera vez la comprendieran, esperando que entendieran que ella no estaba bien en su plano físico pero sin pensar en ella como una egoísta y común chica que pasaba por sus "años difíciles" y aún más esperando que hayan aprendido que cualquiera podría estar a un segundo de abandonar el camino.
"La vida es un suspiro realmente"
Aquel día en el cementerio rosas rojas cayeron a lo que ahora era una tumba, lo que ahora era un lugar de paz, lo que ahora era el lugar de descanso de una incomprendida chica, y lo que siempre será...
Un recordatorio de que no todos ven su vida como un obsequio, sino como un vacío inospito imposible de soportar.
Atentamente:
Una futura suicida.
