Tomé tímidamente su mano y me dispuse a caminar, caminé despacio y escuché cómo mis pasos se repetían en el eco que generaban, las piernas me temblaban y sentía que si daba un paso más, me daría un infarto, me sentía muy nerviosa por saber si aquel mundo que me señalaba y acusaba, aquel mismo, me aceptaría como un miembro más, sin miedos de nada, aunque no lo creía pensé que tal vez sería posible, después de todo, no me han visto, solo escuchan aquella leyenda de "la chica fantasma" que vive en aquel orfanato abandonado, nada más.
- oye tranquila Suzane, nada te va a pasar - me dijo con un tono tranquilizador.
- ¿crees que no me rechazarán? - dije con algo de miedo.
- ¿qué?, ¿rechazar a alguien tan inteligente como tú?, no lo creo -
- bueno creo que tienes razón, después de todo nunca me han visto excepto aquellos niños que en ese entonces eran mis compañeros, pero creo que ha pasado muchísimo tiempo y yo he cambiado, es imposible que me reconozcan - dije algo más calmada y soltando un poco más su mano.
- ¿lo ves? - dijo como con cierto alivio.
- es verdad, no tengo nada de qué temer -
- bueno, entonces iremos a donde tú quieras -
- hum, ¡ya sé! -
- dime -
- caminemos, es lo único que quiero, caminar por donde nos lleve el camino -
- esta bien, vamos por donde nos lleve este camino - sonrió.
Caminamos y caminamos abriéndonos paso entre la nieve, era espesa, bueno ya era noviembre.
- bueno Suzane, necesito saber algo - dijo algo ansioso.
- ¿qué? -
- ¿cuándo es tu cumpleaños? - me preocupé un poco porque no recordaba absolutamente nada acercade de mi cumpleaños, o bueno más bien, sólo no quería recordar.
- ese día jámas en mi vida lo quiero volver a recordar, ese día se partió mi vida en dos - dije con palabras ahogadas y pasando saliva.
- lo siento, no quería hacértelo recordar, veo en tu expresión que fue en realidad un muy mal día para tí - dijo algo apenado.
- bueno, ya no importa - dije como tratando de hacer de cuenta que no me importaba mucho el tema.
- bueno gracias por perdonarme, en verdad siento lo de tus padres - me sorprendí al ver que sabía lo que habia pasado aquella noche...
- pero, ¿tu cómo sabes lo de mis padres? - dije algo nostálgica, luego noté que Jhonn abrió los ojos y se sobresaltó.
- no... Hum... Pues... Es que lo supuse, ya que veo algo de nostalgia en tus ojos, pero entonces hagamos algo; yo te diré tu nuevo cumpleaños, será el 16 de septiembre, el día que nos conocimos - pensé la idea un largo tiempo.
- esta bien, por lo menos es mucho mejor que mi verdadero cumpleaños - suspiré.
- ya estamos cerca de mi casa, ¿quisieras venir a conocerla? - dijo muy sonriente.
- de acuerdo, vamos - dije retomando mi antiguo temperamento. Tomó un llavero en su mano y me guió hacía una pequeña casa que había en medio de ese inmenso desierto de nieve, tenía un aspecto un poco gastado y era blanca en su mayoría, estaba detrás de unos pocos árboles que habían al lado del pequeño camino, se abrió paso entre ellos con sus manos, se dirigió hacía la pequeña casa, eñigió una llave del llavero y abrió la cerradura de la puerta.
- ¡bienvenida a mi casa! - dijo orgulloso de eso.
- ¡hermano! - dijo una chica mas o menos de mi edad, con cabello café y ojos verdes, dirijiéndose hacía Jhonn, sin dejarme tiempo de responder.
- ¡Caroline,ya regresaste! - dijo algo sorprendido.
- pues sí, pero hermano ¿quién es ella? - dijo mirándome con un poco de desprecio.
- pues verás, ella es una aquella chica de la que te había hablado antes ¿recuerdas? -
- ¡ah, pues claro! - dijo con una expresión más calmada.
- vamos Suzane, no seas tímida, ella es mi hermana - dijo dándome un empujoncito hacía adelante.
- hola - dije algo nerviosa.
- hola, soy Caroline, la hermana de Jhonn - dijo muy emocionada.
- y yo soy Suzane -
- ¡eso ya lo sé, tonta! - dijo tomándome violentamente la mano para saludarme.
- ah, pues que gusto conocerte - dije quitándome su mano.
- ¡lo mismo digo!, mi hermano se la pasa hablando de ti - dijo ansiosa por saber que respondería, volteé y miré a Jhonn, quien bajó la mirada.
- ah, pues no me sorprende de este idiota - dije para quitarle la preocupación a Jhonn.
- si, es verdad, mi hermano es un completo idiota - dijo como queriendo molestarlo.
- ¡bueno, bueno ya basta de hablar sobre mí! - dijo algo avergonzado.
- esta bien - dijimos Caroline y yo en coro.
- ¡esta señorita tiene que conocer, o bueno mas bien ver lo cambiado que está el mundo! - dijo como queriendo cambiar desesperadamente el tema de conversación y en un tono un poco entusiasta.
- muy bien Jhonn, vamos - dije.
- ¡sí! - dijo dirigiéndose hacía la puerta.
- ¡espérenme, no me dejen, yo los acompaño! - dijo Caroline.
- muy bien, ven - dije, mientras notaba la inconformidad de Jhonn, mientras abría la puerta y se dirigía a el pequeño camino que había junto a la casa.
Luego tomamos un taxi, después de caminar 10 minutos, Jhonn dijo una dirección mientras hacía reverencia a un lugar que no escuche muy bien, la verdad estaba tan asustada que no me importaba a dónde me llevara con tal de que no me pasara nada, noté que Caroline se emocionó al escuchar el lugar, pero estaba tan, pero tan asustada que me había vuelto sorda, literalmente, de repente vi a alguien de unos 45 años vestido de negro y una mirada muy penetrante que dirigía hacía mi, de alguna forma esto me aterrorizó y me asusté. Este hombre no me inspiraba nada bueno, sentí cómo un escalofrío atravesó mi cuerpo y de inmediato volteé la mirada hacía Jhonn, quien la evadió, lo que me dejó como último recurso la mirada de Caroline, quien hizo lo mismo, esto no me estaba gustando nada, generó tensión en el ambiente.
- ya llegamos - dijo el taxista, quien rompió la tensión.
- muy bien, ¿cuánto es? - dijo Jhonn.
- serían... 10 dólares - dijo seriamente.
- ¡gracias! Dijo Caroline cuando nos bajamos del vehículo.
- muy bien, llegamos - dijo Jhonn con entusiasmo mostrando el centro de la ciudad.
- ¡bienvenidos! - dijo un señor alto y fornido de seguridad.
- ¡gracias! - dijeron Jhonn y Caroline al mismo tiempo, entraron al teatro y se dirijieron rápidamente a entegar sus boletos para la obra; " el sauce llora ", lo que me sonó inmediatamente a drama. Entramos en primera fila, se sentaron rápidamente emocionados, lo que me dejó en claro que les encantaba el teatro, me miraron como diciendo: "- donde no llegues a hacer silencio, ¡no te volvemos a hablar! -".
La obra trancurrió en calma, hasta me había gustado, es más no era de drama era muy interesante, se podría decir que era de mi tipo, pero repentinamente volví a ver a ese hombre con mirada penetrante. Fuimos a varios lugares, a varios museos, pero él siempre aparecía en todos ellos, me miraba a mí, sólo a mí.
YOU ARE READING
AQUELLA CHICA QUE OLVIDÓ...
RomanceSoy, o más bien solía ser una chica normal, de esas que corren a los 5 años jugando, pero una noche mis padres desaparecieron, nunca supe que pasó con ellos, pero no me importó y salí corriendo, ahora, ¿Saben?, He olvidado todo, como me llamo, como...
