[Narra Luna]
Era de noche, entré en aquel bar que desde pequeña tanto me llamaba la atención, estaba desolado y muy sucio, apenas dar unos cuantos pasos mi nariz empezó a rechistar, por que la verdad es que allí olía realmente mal.
Sin pulsar ningún interruptor las luces se encendieron solas, yo sólo me limité a dar un saltito del susto.
Una chico rubio y con los ojos completamente negros, excepto por un pequeño puntito rojo a modo de pupila, apareció tras una puerta, de cual canto colgaba una cortinilla. Me hizo signos para que me sentase en uno de los deteriorados sofás típicos de las cafeterías americanas, en frente de un trozo de madera podrida,que imaginé que sería una mesa. Yo simplemente obedecí.
Pasaron cinco minutos desde que un olor a sangre me llegó, hasta que el chico salió con un plato con tapadera en una mano, que me dejó en aquella mesa.
Cuando destapé aquel plato descubrí con horror que contenía unos riñones fritos: "¿Qué coño?" Me pregunté para mis adentros. Aquella imagen jamás se borrará de mi cabeza ;-;
- ¿Esto a qué viene? - le pregunté extrañada al chico, que aún no se había ido, aunque este sólo guardó silencio - ¿No sabes hablar? - le pregunto más extrañada todavía, pero este se limita a apartarme la mirada, pero finalmente me dice.
- Me recuerdas a un viejo amigo... - dice con resignación
- ¿Un buen amigo quizás? - pregunto con curiosidad, pero el chico simplemente articula la palabra "No" sin emitir sonido - Mmm... ¿Quién eres? - el chico ni siquiera abrió la boca cuando la puerta de aquel bar se abrió de par en par, Oh my god...
- ¡Luna! - grita la persona que acababa de entrar, era una chica con el pelo muy rizado, castaño y con gafas, sólo había una persona así en el mundo.
- ¿Laetitia? - digo con lágrimas en los ojos - ¡Laeti! ¡Eres tú!
- Mi Lunita, te he echado de menos, ¿dónde has estado todo este tiempo? - Laeti cerró la puerta suavemente y las dos echamos a correr, la una hacia la otra - ¿Quién es tu amigo? - me dice, refiriéndose al chico rubio.
- Ni idea - le digo en tono secante.
- Etto... Me llamo Ben, Ben Drowned - habla el chico por primera vez en la fría y oscura noche - y no soy su amigo, sólo soy un camarero de la Creepypasta Café.
- Luna... Está bueno, ¿no crees? - me habla en el oído en voz baja mi amiga, haciéndome cosquillas.
- Pues... Yo creo que merece la pena, deberías aprovechar - le hablo yo, manteniendo el tono de voz.
- ¿¡Qué!? No, Luna, sabes que soy incapaz... ;-; - me dice un poco frustrada
- ¡Que no mujer! ¡Que aproveches de digo! - y seguidamente le doy un empujoncito amistoso en la espalda.
CZYTASZ
‖Creepypasta Cafe‖
FanfictionAparecen lo Creepypastas de siempre... ¡En un bar! *Cotilleos gordos *Rollitos de Primavera *&+kositas... (...) ¿Que pasaría si los Creepypastas tuviesen un especie de restaurante/bar en donde matan sus víctimas si no les gusta su comida? ¿Que pasar...
