No me vas a creer lo que acabo de darme cuenta. De verdad no me cabe el como no me percaté antes. Y no es más simple que esto.
A lo largo de hace algunos años he llevado la creencia de que los problemas no existen. Los problemas de por si comienzan a serlo cuando tú los facultad de que lo son. Por ende el problema no es más que una situación, depende de ti si te pones derrotista y le ves el lado más negativo. En fin, siempre fiel a esa consigna, entre en un periodo donde honestamente me sentía morir por el hecho de ver fotos, o de saber de cosas de alguien que no me parecían. De estúpido me sentía triste, o me afectaba, e incluso sacrificaba mis ratos de ocio como algunas aplicaciones con el fin de no enterarme de más. No me había dado cuenta que estaba teniendo espectativas y de que estaba cayendo otra vez en la trampa del ego, de esa voz que siempre está en tu mente y que crees que eres tú. El ser en realidad es silencioso. Toda voz que se aparezca en tu mente no eres tú, jamás lo será. El camino para cualquier cosa bien hecha y de forma legítima es el silencio. Cuando hay silencio no hay espectativas, tampoco pensamiento porque no hay espacio, hay vacío, con silencio solo hay vacío, la mente de calla, y es la conciencia la que reina. La percepción total del ahora. No existe pasado ni futuro, porque no tienen espacio para aparecer. Por ende no puedes esperar nada de nadie y por lo tanto, no puedes sufrir ni alegrarte a causa de alguien externo. Sin embargo había caído en el trampa, de las espectativas, de creer que aquella voz, de aquellas esperanzas eran realmente mías. Graso error, por lo que claramente retrocedi valioso progreso a nivel interior. Ahora en la madrugada me puse frente al espejo. Converse acerca de mis actos, y ahí me di cuenta por fin de algo que me parece increíble.
Los obstáculos jamás han existido. Jamás habrán obstáculos en tu vida, ni ahora, ni mañana ni pasado. No hay problemas, nunca los habrán. Todo aparece desde donde tú lo facultas. Por ende, el camino nunca ha sido rendirse o detenerse para tomarse un descanso del escabroso camino que puedas tomar, ya sea lo que emprendas en tu vida, estudios, amor, espiritualidades, etc. Nunca han habido obstáculos. Todo es posible en la medida que tú lo hagas posible. Si sigues siempre lo conseguirás, por muy dificultoso que paresca. Aunque suene mágico, irrisorio, como si no tuviese base. La verdadera fe está en seguir el camino emprendido y jamás rendirse, si te rindes, lo único que estarás haciendo será detenerse. Pero el éxito está ahí, a la vuelta de la esquina, solo basta que no te crees obstáculos, que dejes de castigarte. El verdadero camino es el silencio, con silencio no hay obstáculos, solo camino, solo ir o venir.
