El tiempo paso volando desde aquel día en que la humanidad dejo su hogar para buscarse otro, las plantas se marchitaron, los ríos se secaron y la mayoría de los animales murieron o se adaptaron a su nuevo ambiente.
Escucho una conocida canción a lo lejos entre los antiguos suburbios de Nalam, me dirijo a el origen de aquella tan melódica canción con la esperanza de encontrar a alguien con vida pero al entrar solo veo un casquillo de bala tirado en el suelo y a lado un enorme rio de sangre, alguien se ha suicidado en esta casa – Vaya en este momento de demasiado común encontrar esta clase de cosas- Hay una radio sobre una mesa de madera aparentemente hecha a mano por aquel pobre desafortunado, esta canción me ha traído recuerdos... recuerdo de cuando todo empezó.
Era solo un pequeño de 11 años que vivía junto a sus padres militares pero que va todos en mi ciudad lo eran menos yo y los demás niños que vivían aquí, mis padres todo el tiempo me mantenían en una dieta estricta, no podía comer todo lo que yo quisiera siempre me daban cosas como verduras o frutas, no me quejaba de comer eso pero siempre quería comer más, todos los días era de entrenar duro para poder sobrevivir día a día puesto que mis padres solo se centraban en entrenar mi cuerpo para que así me volviera un guardia real de nuestra "querida" ciudad de Bosaria un lugar habitado por todos aquellos que portaban la sangre "Inmune" a el nuevo virus que había acabado a toda la humanidad y la vida existente en casi toda la tierra, nuestra ciudad estaba rodeada de extremo a extremo con murallas enormes de un material casi inquebrantable que alejaban aquellos que no eran inmunes al virus, de los cuales nos protegíamos para toda la vida, mientras que ellos morían en el exterior nosotros florecíamos dentro de nuestras murallas, normalmente los que no eran inmunes se volvían saqueadores o creaban pequeñas aldeas en todo el mundo de las cuales nuestros soldados eliminaban por órdenes de nuestro presidente.
Todos los días exactamente a las 3 de la mañana una chica de como 4 años mayor que yo me sacaba de casa para... si seguir entrenando para volverme un guardia real, pero bueno era mejor entrenar con ella que estar con mis padres todos los días dentro de casa, la razón por la cual ella me entrenaba era porque era un guardia real a tan temprana edad, pero sigo pensando que obviamente lo era por ser hija del gobernador, cuando salía con ella siempre íbamos a campos de entrenamiento militar para entrenar o quizás ver como entrenaban los soldados, siempre nos sentábamos en una banca a conversar sobre las cosas que nos habían pasado pero yo jamás tenía algo bueno que contarle puesto que siempre me la pasaba en casa de mis padres o yendo a entrenar con ella pero siempre me decía algo nuevo cada que salía con ella, que como iban los recursos en la ciudad o quizás de cómo estaban las cosas fuera si algún soldado se había topado con un saqueador, cada día que pasaba me sentía más atraído a ella pero no podía decirle nada por el simple hecho de que era mayor que yo y seguro pensaba en otros chicos.
Un día mientras estaba cenando con mis padres uno soldados visitaron mi hogar diciendo que necesitaban mi presencia en los campos de entrenamiento, yo no sabía que pasaba, yo iría a entrenar cuando yo fuera mayor de edad no a los 11 años, creía que mis padres no aceptarían pero fue ahí cuando vi su gran muestra de amor al dejarme ir con aquellos soldados, estando camino al campo de entrenamiento vi como varios niños estaban conmigo junto a Sarah aquella niña con la que siempre salía a entrenar, no me explicaba que pasaba hasta que ella hablo - Tranquilo no pasara nada solo iremos a que nos tomen exámenes de sangre y eso será todo- Su linda voz calmo el gran terror que llevaba encima por ir a ese campo, al bajar del camión nos pusieron en fila y empezaron a revisarnos por si teníamos algún síntoma de la enfermedad que se propagaba ya en el aire, a partir de ese momento empecé a sentir miedo al ver como varios de esos niños eran fusilados frente a mí por presentar los síntomas del virus, yo no entendía como esos niños podían portar la enfermedad pero si esos niños la portaban ¿también los adultos y todos los habitantes de la ciudad la tenían?, había llegado mi momento de ser examinado y a la hora de que salían los resultados sentí como un gran escalofrió recorría mi espalda al ver que mis resultados decían "Negativo", no estaba infectado no podía creerlo había pasado la prueba ¿pero ahora que seguía?, entramos en el fondo del campo de entrenamiento para llegar a una sala blanca donde nos pusieron a todos una clase de brazaletes que dolían al ser acomodados en nuestras muñecas ya que estos tenían agujas que se metían en nuestra piel, al momento de que estas ingresaban en la piel senti como todo me desvanecía.
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Baldio
Science FictionUna tierra desolada por un virus el cual ataca todas las funciones motoras del individuo convirtiendolo practicamente en zombies y catastrofes ambientales que poco a poco acaban con los pocos restos de la humanidad, poco a poco nuestro protagonista...
