¿En qué lugar están las estrellas en las noches de insomnio? Los sueños evaden a las almas en vilo, cuyo significado de madurez se tornó oscuridad. Los cuentos dejaron volar las ilusiones ya perdidas en el tiempo y fueron sustituidas por una cruel realidad incapaz de dejarnos ver más allá de lo que una vez vimos. Ni siquiera el recuerdo, quien para ello siempre debería mantenerse perenne, se quedó con ellos para acompañarles con una sonrisa melancólica.
Desde fuera se ve a dos de esos miles de ojos sin brillo, observando la belleza sin apreciarla. No existen las estrellas en su mundo, como tampoco la risa sincera de un niño inocente. Una vez fue hombre, con gustos afines al género opuesto... ahora las curvas de la mujer más hermosa no causan estragos en su pecho como hacían antaño. No considera a nadie amigo; quienes una vez lo fueron le fallaron. Tampoco reconoce familiares; la única luz que había entre todos cuantos tenía se apagó llevada por la sombra de la muerte.
No le importa su nombre, en raras ocasiones lo recuerda. No existen las lágrimas en sus ojos, pues se fugaron el día en el cual dejó de sentir nada hacia el resto del mundo. Al contrario que muchas otras, puede identificar exactamente cuándo fue el momento crucial; ese en el que dejó de ser humano.
Monstruos con apariencia de personas comunes habían invadido su hogar. Se llevaron la luz de sus ojos cuando le arrebataron a quienes los hacían brillar. Él no les conocía, no sabía quiénes eran y si razones tenían, ninguna podría haber sido suficiente para justificar el robo de su conciencia.
Si bien no puede recordar las fábulas que le contaron de niño, sí puede revivir cada segundo de la tortura sufrida aquel día.
«Contemplaba la sonrisa de su esposa, cenando como en cualquier otra noche. Charlaban de temas triviales, pero él se centraba en la hermosura de quien había conseguido compartir su vida. El sonido de una explosión le ensordece, proveniente de dos habitaciones a su derecha. Ambos han caído de sus sillas y desde el suelo, ven llegar a unos extraños armados. Ella grita, les suplica a unos engendros con forma humana que se detengan. A él le agarran; no importaba cuánto forcejease por convertirse en el héroe que necesitaban en ese momento».
No importó... ya nada importaría jamás; eran prisioneros sin haber cometido ningún delito. Desde ese momento, ya predijo que le notificarían la muerte de quien le daba la vida, si acaso perdían su tiempo en ello.
Había tenido unos padres estupendos, quienes le enseñaron a creer en las hadas. Soportó años de maltratos en lo que se suponía era su educación, cuando conoció al ángel que le devolvió el recuerdo de las princesas de los cuentos. Luchó por ser el héroe de su historia, perdiendo contra malvados atrevidos a llamarse hombres. ¿Por qué seguir creyendo en lo que para él ya era irreal? ¿Por qué soportar tal dolor cuando podía convertirse en el ser inerte que era ahora?
Sin duda, no era el único en perder su esplendor. No era un consuelo, tampoco le importaba ya.
¿Cuál es entonces la diferencia entre su historia y la del resto? Ser testigo de ver abrirse la celda colindante a la suya. Ver a una mujer levantarse, destrozada por los meses que él no recordaba y mirarle con una sonrisa para hablarle, aun cuando nunca antes lo había hecho.
— Saldré de aquí para convencer al mundo de que existen los cuentos de hadas.
De forma automática, como si se tratase de una mera máquina, le contestó.
— Suerte.
No hay sensaciones que acompañen esa palabra; en su interior no existen. Sólo hay un asomo de algo parecido a un sentimiento, cuando vuelve a hablarle mientras el carcelero cierra la verja tras ella.
— Milica. Graba ese nombre en tu mente, porque soy quien aun siendo mujer ha obtenido el poder y el valor de devolver las mentes a los cuentos.
¿Por qué habría de creerla? ¿Por qué no? No lo sabía. Nada había cambiado.
En un futuro, lo haría.
CZYTASZ
El regreso de los cuentos de hadas.
PrzygodoweEsta serie narra las desventuras de un hombre asediado por las consecuencias de las guerrillas en Kosovo. Tomado como prisionero, su cruel realidad comenzará a tornarse tan increíble como la de los héroes de los viejos cuentos.
