Miro la gente pasar a diario por las calles de Gatlin. ¿Cuantas personas caminan durante todo el día? ¿Te lo has preguntado? ¿Cuantas personas, te cruzas y conoces durante un par de horas? Pero, sinceramente eso no me importa.
Camino lentamente por la banqueta con las manos escondidas en mi chaqueta negra.
Me molesta bastante el sol, así que uso unas gafas negras. Y, mi cabello algo alborotado. Como de costumbre.
Paso por un café, me siento en una de las bancas del parque metropolitano y saco mi pequeña libreta, para escribir algunas notas:
Día 578:
A pesar de que la tierra, me sigue sorprendiendo. Siento que no es lo suficiente para mi. Necesito, más. Comenzare a estudiar como todo "mortal", en una pequeña preparatoria del pueblo. La verdad es que no me fascina la idea, pero quisiera sentirme aunque sea por unos meses que soy de la tierra, que puedo llegar a sentir algunos sentimientos. Que no sienta tan congelado el corazón.
Pienso, si escribí la palabras correctas en mi bitácora, sin embargo son mis decisiones y yo decido que escribir en ella.
La cierro de un golpe, mientras tomo poco a poco el amargo café y sacó un cigarrillo de mi bolsillo izquierdo. Lo prendo, con tal facilidad que parezco un fumador experto.
Veo el sol tocar la última colina, y me doy cuenta que se esta haciendo noche. Me levanto, de aquella banca y camino hacia mi departamento.
Enciendo las luces, y me quedo sentado en mi sillón favorito. Alguien se encuentra detrás de mi, oigo su respiración pausada.
—Agus, si piensas convertirte en el señor Black. Te advierto que, no esta funcionando.
—¿Cómo lo puedes hacer?
—Uso la lógica común.—Tomo un libro de la estantería.
—¡No!, me refería, actúas como un mortal común y corriente. Temo que te has convertido en uno.
—Seguro, y después te encerrare en una jaula para que más mortales vengan a admirar un ángel.—Río— El echo, de que me vaya por mi cuenta no significa que olvide quien soy.
—Exacto, eres un ángel de oscuridad. No puedes relacionarte con otro mortales. Al menos que les causes daño, esa es la regla.
—Se cuales son las reglas.—Volteo a mirarlo—Pero se me hacen algo, estúpidas. ¿por qué causarles daño?
—Así es esto, la vida gira entorno al bien y el mal. Y necesitas, tener en cuenta al cual bando perteneces.
—Algo furioso, le dije—Por cierto, mañana iré a la preparatoria. Acabo de inscribirme. Quisiera conocer más, a los que voy a destruir en un par de meses.
—¡Bromeas!, tienes una misión. Tu padre, te matara.
—Seguramente, pero no me importa. Quiero experimentar, antes de que destruyamos a este mundo.
—Has lo que quieras. No soy nadie, sólo tu protector.—Me miro fijamente— No te relaciones con ninguna, mortal.
—¿Por qué no? Temes, ¿A qué me enamore? Soy un ángel de oscuridad, tengo por naturaleza el corazón congelado, no siento nada. Ni siquiera la más mínima acción de afecto. Dudo mucho que llegue a experimentar eso llamado ≪amor.≫
—Nadie, absolutamente nadie se salva de esa cosa terrible.
—¿Tu te has enamorado?—Dije en tono de burla.
—Es mejor que tu padre no se entere de tu relación con los mortales.—Se colocó al borde la ventana y giro a mi, por última vez— el amor es amargo, penoso, no te arriesgues.—Abrió sus alas y se lanzó al vacío de la noche.
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Heartless (Ruggero y Tú)
RomanceEse día en un susurro le dije la palabra más peligrosa para un ángel de oscuridad. -Te Amo,____. "Nuestra historia comenzó un lunes, en la preparatoria de Gatlin, a las 8:45a.m. Pónganse cómodos porque esta es mi historia, con ____, la chica que me...
