condensando el pasado..!

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Fer yacía a su lado, acariciándole la cara, el brazo, el cabello.

-Ninguna mujer me ha hecho lo que tú acabas de hacerme -murmuró. Lu sonrió, y él observó el reflejo de las estrellas en sus ojos.

-Yo tampoco se lo había hecho nunca a nadie.

-¿No, corazón mío? -sintió una punzada de satisfacción y la besó con ternura.

-¿Solías nadar aquí cuando eras niño? -le preguntó ella.

-Sí, era nuestro lugar favorito.

-¿Tuyo y de quién más?

-De Karim y de Rafi. Mis hermanos.

-Debes de echarles de menos -comentó Lucero al cabo de un largo silencio-. ¿No quieres hablarme de lo que sucedió entre vosotros? -Fer se sorprendió a sí mismo ansiando decírselo. Tumbado de espaldas, entrelazó las manos detrás de la cabeza.

-Ese bandido, Jalal, que ahora ha penetrado en mi territorio.... desde el principio supe que me daría problemas. Cuando nos hicimos cargo de la herencia, Jalal nos envió un mensaje diciendo que él tenía derecho a una parte del reino, y pidiéndonos una entrevista.

-¿Por qué se arrogaba ese derecho?

-No nos lo precisó. Desciende de un famoso bandido que controlaba gran parte del desierto durante el siglo pasado. Indudablemente ésa debe de ser la razón.

-¿Nunca te la reveló?

-No llegamos a entrevistarnos con él.

-¿Qué? -exclamó sorprendida-. ¿Por qué no?

-Porque entrevistarnos con un hombre como Jalal habría prestado legitimidad a sus demandas. La gente habría dicho: «bueno, si hablan con él, es que debe de haber algo de verdad en sus reclamaciones». Y en un santiamén nos habrían adjudicado el papel de opresores. Mientras no hablemos con él, Jalal seguirá siendo lo que es: un bandido.

-No lo entiendo. ¿Cómo es posible resolver el litigio que tenéis con Jalal si no habláis con él?

-Luchando, por supuesto. Eso es lo que yo les pedí a mis hermanos, les pedí que organizáramos una campaña conjunta para destruir sus cuarteles y expulsarlo de la región.

-¿Y ellos no se mostraron de acuerdo?

-Pensaron que era un hombre insignificante que desaparecería del mapa si dejábamos de prestarle atención. Dijeron que luchar con Jalal sería tan negativo como entrevistarse con él; que eso le proporcionaría cierta legitimidad. En aquel entonces el Gran Visir se encontraba enfermo, y no podía aconsejarnos. Así que Karim y Rafi ganaron. Y nosotros perdimos nuestra oportunidad.

-¿Fue entonces cuando dejaste de hablarte con ellos?

Fernando permaneció silencioso durante un momento mientras revivía todas aquellas escenas del pasado... Recuerdos buenos y malos. Se había olvidado de los buenos recuerdos que aún atesoraba su memoria.

-No -respondió al fin-. No, no fue entonces. Un par de años después volví a tener noticias de Jalal. Cuando regresé de la guerra en Parvan contaba con unas tropas... o con lo que quedaba de ellas -añadió, evocando el terrible recuerdo de las batallas-. Jalal se había establecido en mi territorio, e insistía en sus demandas. Les dije nuevamente a mis hermanos lo que debíamos hacer; se mostraron de acuerdo, pero siguieron retrasando el momento de iniciar la campaña, y finalmente.... me enfadé con ellos. Salí yo solo, con una pequeña fuerza de soldados. Jalal estaba ocupando mi país, después de todo. Puse su fortaleza bajo asedio, esperando rendirlo por hambre. No funcionó.

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⏰ Dernière mise à jour : Apr 11, 2017 ⏰

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