Como cuando empieza a llover,
Las lágrimas recorren mis mejillas
Y otra vez recuerdo tu cara de impotencia;
La espina que nunca pude quitarme.
Sigue en mí la tristeza que de niño sentí,
Que el llanto a veces continúa arañando
Mi garganta, y el recuerdo no parece mostrar
Tregua para dejar de quemarme.
Ahora sigo andando con el frescor de la juventud,
Saboreando el éxito, el placer,
Las ganas de vivir...
Sin embargo angustia me da pensar que
Tú jamás presenciarás mi evolución,
Mi crecimiento y mi tiempo.
¿De verdad hacía falta a tu hijo herir?
Miro atrás y solo encuentro recuerdos rotos
Y fugaces de los que una vez fui protagonista.
Una mezcla de tristeza y alegría
Tan agridulce que el paso de los días no consigue
Serenar a esta vida tan bromista.
Si alguna vez consigo olvidar
Lo que antaño sucedió,
Y hacer descansar mi fustigada mente,
No quisiera olvidarlo todo,
No quisiera olvidar al padre tierno y
Generoso al que el niño que fui amó.
YOU ARE READING
Soledades, pensamientos, sensaciones...
RandomLa vida puede cambiarte en tan solo un segundo, conllevando un tumulto de sentimientos que muchas veces son imposibles de ignorar. Aquí quedarán registrados, desde hoy; para siempre.
