II

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Como cuando empieza a llover, 

Las lágrimas recorren mis mejillas 

Y otra vez recuerdo tu cara de impotencia; 

La espina que nunca pude quitarme. 

Sigue en mí la tristeza que de niño sentí, 

Que el llanto a veces continúa arañando 

Mi garganta, y el recuerdo no parece mostrar

Tregua para dejar de quemarme. 


Ahora sigo andando con el frescor de la juventud, 

Saboreando el éxito, el placer, 

Las ganas de vivir... 

Sin embargo angustia me da pensar que

Tú jamás presenciarás mi evolución, 

Mi crecimiento y mi tiempo. 

¿De verdad hacía falta a tu hijo herir? 


Miro atrás y solo encuentro recuerdos rotos

Y fugaces de los que una vez fui protagonista. 

Una mezcla de tristeza y alegría 

Tan agridulce que el paso de los días no consigue

Serenar a esta vida tan bromista. 


Si alguna vez consigo olvidar 

Lo que antaño sucedió, 

Y hacer descansar mi fustigada mente, 

No quisiera olvidarlo todo, 

No quisiera olvidar al padre tierno y

Generoso al que el niño que fui amó. 

Soledades, pensamientos, sensaciones...Stories to obsess over. Discover now