Un mal amor, tú.

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Hace días que ella comenzó a sentirse demasiado frágil, sólo quería sentirse amada, anhelaba esa protección que sólo él podía darle.

Cambió de peinado, se arreglaba más, incluso vestía diferente, todo por querer llamar su atención nuevamente.

Sin embargo, no era la misma de hace meses, la chispa que ella tenía se fue desvaneciendo.

Es una chica no tan peculiar, siempre regalaba sonrisas en cada lugar, no importa a quién y mucho menos dónde, lo que la caracterizaba era su sentido del humor, la alegría con la cuál llamaba tanto la atención a cualquier persona que la viese.

Él es un patán, un vil mentiroso, una mierda de sujeto, jamás mereció el amor que ella le brindó.

Quizá al principio todo fue como un sueño, y sí, pues esperó tanto tiempo que su príncipe llegaría y se quedase para siempre, pero es momento en el que ella debe despertar y amarse a sí misma de una vez por todas.

Perfección, una palabra que ella creía definía lo que tenían, pero con el pasar del tiempo se fueron conociendo a fondo, por fin pudo ir conociendo de poco a poco lo idiota que él era, un egoísta, siempre pensando sólo en su maldito placer.

Hasta la fecha es lo único que él quiere, sólo placer para sí. Ella no lo veía de esa manera, lo amaba con locura y pasión, literalmente era el latido de su corazón. Cuando él llegaba a su casa para verla, o bien, salir, se volvía loca, ansiosa por verle y a su vez que él al mirarla pensara que sólo existe una como ella, que no existiría y no existirá mujer más bella que su chica.

La monotonía llega, a veces uno en la relación tiene altibajos, ambos aportan de manera diferente, a veces uno más que el otro y otras veces al revés. Todo debe ser equitativo, ninguno de los dos debe sentir que ama más que el otro. Y a pesar de ello, él pensaba que ganaría, él creía que lo que él daba era muchísimo más que lo que ella hacía por él.

Y sí, se equivocó rotundamente, al final del día al menos él era la persona quién menos aportó una mejoría a la relación.

¿Conocen ese cuento de que las mujeres tenemos un sexto sentido llamado intuición? Se dice que todos los seres humanos tenemos dicha capacidad, sin embargo, algunas mujeres como ella nacen con ese don.

A lo largo o bien, corto de su vida, cuenta únicamente dos relaciones en las cuáles le fueron infiel, la terminaron cambiando por alguien más, y éste era un caso más. Él sabía cuánto había sufrido anteriormente, y pese a esto, no le importó en absoluto, él la quería, sentía que ella era de su propiedad.

¡Maldito bastardo! Le dijo que ella aguantaba todo lo que él hacía, y ella de tonta siguió ahí a pesar de lo que él pensaba acerca de ella, ¿es justo?, a ese punto de la relación debió abrir los ojos, incluso mucho antes de las 1000 veces que él mentía, diciendo que no salía con nadie más, existía aquella persona por la cual ella no sintió tanta preocupación, sino fue el día en el que recibe una llamada donde le dicen que lo vieron con otra chica a punto de entrar al cine, ella se altera y a su vez se tranquiliza, obviamente, ella confiaba en él (hasta entonces), y fue así que desde ese momento ella le creyó todo a él, que esa chica no tenía intención alguna de nada con él, sólo es una amistad- decía, y es fecha que salían, salen y saldrán, porque fue ella una intrusa, maldita, sólo lo confundió.

Un hombre cuando es admirado por alguien más, obviamente se siente halagado. Pues seamos sinceros, ¿nos gusta o no que alguien más a parte de nuestra pareja nos diga lo bien que nos vemos? Así pues, él ahora está confundido en un mar de dudas, donde la maldita amiga y su ex - chica, pelean en su mente por él, ¿dichoso, no es así?

A pesar de que ella sepa todo, a pesar de que ellos hace 2 meses no estén juntos y se sigan viendo, la intrusa sigue ahí, él las tiene a las dos comiendo de la palma de su mano, la chica no quiere ser el plato de segunda mesa, la intrusa quiere seguir ahí.

Pero la chica abrió por fin los ojos y se dio cuenta de la basura que él fue con ella, sintió mariposas en mucho tiempo por él, sí. Sintió que volaba a su lado, que ese anillo de promesa que él le dio al 6° mes, sería una promesa por la cual ambos forjarían un futuro, que si dicho anillo existía él no tenía por qué romper una promesa, ¡una promesa, es una promesa!

Pero él olvidó todo, no supo valorarla, no la cuidó cómo debía. Pero ya no importa, ella quiere que él sea feliz sin o con ella, no quiere verse la típica tonta que forzó algo que nada más no encaja ya, que si se amaron, que si sintieron, ¡ES PASADO, Y A LA BASURA!

Está cansada de llorar, de sentirse alejada de toda alegría que suele tener, quiere comer nuevamente dos veces al día como mínimo, ya que sólo lo hace una vez al día (y si quiere o si no siente esos retortijones en su estómago por tanto asco, culpa del estrés). Ya no quiere que él le siga afectando en su vida, ya sólo quiere seguir su vida, alcanzar sus metas sin frenarse a no cumplirlas. Él sólo es tóxico para su vida, ¿quién quiere a una persona que sólo se dedica a dormir, jugar videojuegos, que no estudie y mucho menos trabaje? Ella no, ya está harta de tanto dolor, no le puede, ya no más.

Que seas feliz, mucha suerte en tu vida, gracias por los buenos recuerdos que vivimos, y por los malos que superé. Los errores son aprendizajes de la vida, sin ellos no maduraríamos día con día, por algo pasan las cosas y a mí sólo me tocó UN MAL AMOR, TÚ.

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⏰ Última actualización: Apr 02, 2017 ⏰

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