PRÓLOGO

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  El concurso de la casa de los gritos.

-Probablemente te sientes como pez en el agua, ¿O me equivoco?- me pregunta Sabrina mientras caminamos entre los alumnos de la escuela.

-¡Así es! ¡No puede ser! ¡Mira todo esto! Este año se lucieron- le contesto de forma inevitablemente emocionada.

Los pasillos de la escuela están alumbrados con luz ultravioleta, la cual hace brillar las telarañas y arañas falsas de colores neón mientras música escalofriante suena en los altavoces de toda la escuela

-¿Quién crees que participe este año en el concurso de la casa de los gritos, Lucy?

-Sinceramente no lo sé, solo se puede presentar un hombre y una mujer de cada grupo, como en los juegos del hambre, así que todo es posible.

-Pero este año no hubo voluntarios de nuestro grupo, ¿Qué crees que pase?- me encojo de hombros ante su pregunta al no saber la respuesta.

El concurso de la casa de los gritos es el más emocionante y extremo que se puede organizar en una escuela preparatoria, por lo tanto hacen un gran alboroto con todo, desde las decoraciones de la casa hasta las personas disfrazadas dentro de ella. Es bastante simple: te emparejan aleatoriamente con alguien de tu sexo opuesto y tienen que "sobrevivir" hasta que solo quede una pareja adentro de la casa o llegues primero a la última planta.

En el patio central están ubicados los puestos de comida, y como ambas no queremos perdernos ni un segundo del concurso que podría durar hasta altas horas de la madrugada, nos dirigimos hacia allá.

Finalmente a las 12 en punto de la noche toda la escuela está ubicada frente al edificio central, el cual se convirtio en la "casa de los gritos". Es el único edificio de la escuela cuyos salones se comunican entre sí, lo que lo convierte en el candidato perfecto. Además, tiene 4 pisos y un total de 24 aulas, así que puede ser un terrorífico laberinto sin problemas.

Sabrina y yo nos sentamos en una jardinera junto a nuestros compañeros de grupo para disfrutar el espectáculo. Estábamos hablando sobre los precios elevados de los postres que vendían cuando de repente la maestra Sofía (la encargada de organizar los eventos especiales de la escuela), se acerca a nosotros.

-¡Tenemos a un joven sin pareja! ¡No hay nadie de su grupo! Sólo necesitamos una señorita...recuerden que su maestro de matemáticas pondrá créditos extra a todos si participan...¿Alguna voluntaria?

-Tentador, pero no gracias- responde Carla, una de mis compañeras, en nombre de todas las del sexo femenino presentes.

-¿Señoritas?- insiste la maestra.

-Ánimo chicas, todos necesitamos los puntos extra...pero esperen, ¿Quién es tan inmune a las cosas de halloween?- pregunta David, uno de mis amigos, en tono sarcástico.

Al sentir muchas miradas sobre mí comprendo que yo soy la elegida par participar ya que no es un secreto que no me asustan ningún tipo de películas o leyendas, mucho menos sabiendo que todas son reales.

Desde que tenía 6 años la ley de "Protección para criaturas mágicas y semi-mágicas" había sido proclamada, incluso ya estaba impresa como un capítulo en los libros de historia. Dicha ley consistía en que ningún humano podía hacerle daño a alguna criatura mágica, sin embargo ellas decidieron que aún así no confiaban en nosotros así que construyeron alguna clase de campo de protección que nos prohíbe la entrada a su nación. Al principio causó mucha conmoción el hecho de saber que estas eran completamente reales, pero poco a poco nos acostumbramos. Es una situación parecida a el por qué existe la luna: hay muchas teorías, pero estás tan acostumbrado a su presencia que no le das importancia. En otras palabras, sabes que está ahí pero no te cuestionas por qué.

Crónicas de Sky I: Alas { #PGP2017}Stories to obsess over. Discover now