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Estaba cansada, no quería ir al nuevo instituto y muchísimo menos con mis primas Britani y Amanda, que no me caían nada bien, no entendía porque tenía que juntarme con ellas ¡SOMOS MUY DIFERENTES!, mi madre quería que fuera más sociable y que no me pegara todo el día en mi cuarto encerrada escuchando música, y cada vez que me decía algo yo siempre le decía lo mismo -mama, que no hago daño a nadie, déjame con mi música diaria, ¡que no molesto!-.

Eran las 6:20 de la mañana, solo quedaban 2 horas para que empezaran las clases, lo único que me gustaba del nuevo instituto era que se podía ir con ropa de calle, lo cual, me gustaba la idea de poder vestirme como me diera la gana. Me levanté de la cama con muy pocas ganas y me dirigí al armario, lo abrí y cogí unos vaqueros negros muy rotos y una camisa gris con puntos azules, Vans de color azul, me dirigí al baño para asearme e irme ya de mi casa para el nuevo instituto.

Llevaba 15 minutos en la que sería mi nueva clase, me había sentado en la mesa más apartada y alejada, no quería que nadie me viera, quería estar sola y pasar desapercibida entre los alumnos/compañeros de clase. Unos cuantos minutos después llegó el profesor, y se le ocurrió la brillante idea de decir cuando todos lo alumnos se callaron -Buenos días chicos, hoy tenemos una nueva compañera en clase.- Me busca con la mirada y suspiro.- Presentate querida

Me voy a cagar...Voy directo al profesor y me presento con ''muchas ganas '', termino y me vuelvo a mi mesa toda roja, saqué una libreta y un estuche, y en vez de atender a lo que decía el profesor me puse a escribir una historia que tenía a medias.

Por suerte pasé desapercibida las 4 primeras horas de clase.

Llegó el momento de salir al recreo, 40 minutos interminables donde sólo había gritos, gritos y más gritos.

¿Pero no se supone que los de 3°ESO son "tranquilos"?

Bueno pues en este Instituto no era así, todos estaban armando jaleo, las pija con sus grititos de niñas pequeñas, los chulos enseñando los "músculos" que tenían, las chulas criticando y por último los empollones, yo no quería formar parte de ninguno de ellos ya que mi forma de ser no era ni parecida a ninguno de ellos. Vi un pequeño rincón donde no había nadie y me dirigí para allí, me senté y cogí mi móvil y desayuno.

Notaba que alguien me observaba, pero no conseguía ver quien era ¡no veía a nadie que me mirara!, me cansé de mirar y me puse otra vez a escribir mientras escuchaba música, pero en ese momento noté que alguien me tocaba el hombro, confusa giré la cabeza y vi a unos chicos altos que me estaban diciendo algo, no estaba escuchando nada, me quité el auricular y me dijeron :

-Hey hola, te hemos visto sola y creímos que te haría falta-

-No, gracias estoy bien así.- Hablo con tono sin ser demasiado borde, los escaneo de arriba abajo y sé que eran los tipicos populares, ya que, las tías estaban babeando por ellos. 

-Bueno, no nos hemos presentado-

-Tampoco hace falta -dije con voz de indignación

-Se nota que no eres muy amigable- dijo uno de los gemelos, y mi contestación les hizo temblar

-¡TU NO ERES NADIE PARA DECIR COMO SOY, Y MENOS SI NO ME CONOCES, TE ENTERAS!-

-HEY, vale vale, lo sentimos, solo que no es normal que una chica tan guapa se tan directa- 

-Que!

-Que eres muy guapa dicen a la vez-

En ese momento me puse como un tomate, recogí mis cosas lo más rápido que pude y me fui corriendo del instituto, me llamaron varias veces, pero no por mi nombre, si no 'apartada', no me gustaba ese apodo pero no les había dicho mi nombre y tampoco les había dado mi número, osea que me paré en seco, me giré y le di un papel con mi número escrito y me volví a ir, pero esta vez no miré a tras, corrí lo más rápido que pude hasta mi casa y me fui a mi habitación, estaba flipando, ¡DESDE CUANDO SOY YO ASÍ DE DIRECTA!, bueno, directa soy, pero normalmente no soy capaz de darle mi número a cualquiera, y mucho menos cuando acababa de conocer a esa persona. Me cambié de ropa y en seguida me puse a apuntar todo lo que habían dicho el primer día de clase, apesar de que no había atendido mucho si tenía algunas cosas importantes que apuntar en mi nueva agenda. 

Habían pasado ya tres horas desde que me fui corriendo del instituto y mi móvil empezó a vibrar, miré el número, pero no lo conocía, lo cogí extrañada por que no sabía quien podía ser, pero me quedé flipando al oir sus voces:

David: ¿Abril?

Yo: ¿si?,¿quién eres?

David: soy uno de los chico que te habló antes, en el recreo, ¿te acuertas?

Yo: ah!, si si, y te llamas...¿?

David: yo David y mi hermano gemelo  Joel

Yo: okey, oye, perdonad los dos por mi contestación de antes, no fue lo más adecuado, lo siento

David: nada, no te preocupes, es normal cuando no conoces a alguien y te dice algo como lo que te dijimos

Yo: vale, ¿queríais algo?

David: he...si, quieres...¿quieres quedar con nosotros esta tarde para charlar un rato?, hemos notado que no eres de hacer muchos amigos, y nosotros queremos ser los tuyos, o al menos llevarnos lo mejor posible

Yo: nose...que decir, soy bastante tímida y nose la verdad

David: oh...vamos, será divertido nos conoceremos un poco y lo pasaremos bien

Yo: vaaaale, iré, ¿donde quedamos?

David: hmmm, déjame pensar...ya se, si quieres podríamos y a la plaza de españa, hay tiendas y sitios de comida cerca, te parece?

Yo: vale

David: ¿que hora nos vemos?

Yo: ¿os parece a las 17:30?

David: vale, perfecto

Yo: okey, nos vemos luego

David: vale, adiós

No me esperaba esto en absoluto, pensaba que sería alguien que se había equivocado de número o algo, pero no eran ellos, se habían molestado en llamarme, y encima quieren quedar conmigo para conocernos mejor, ¡ERA INCREÍBLE!, en verdad no sabía porque estaba tan emocionada, era algo normal, ¿no?

El fin...¿puede ser el principio?Stories to obsess over. Discover now