[Jueves, 21 de abril de 2016 - México D.F.]
Dulce María, descalza, caminaba sobre el césped recién cortado de su jardín, regando aquellas plantitas que con tanto mimo cuidada desde hacía varios meses y que ahora daban sus primeros frutos. El sol se despedía de ella, dejando paso a su amiga más fiel...
- Te ves tan bella...; susurraba Christopher a su espalda.
Se encontraba tan perdida en sus pensamientos que ni había reparado en su presencia.
- ¿Qué tal el día?; preguntó la joven, saludando a su novio con un tierno beso en sus labios.
- Aburrido, ya sabes que odio las sesiones fotográficas...; informaba el muchacho, que se encontraba en plena promoción de una de las muchas series y películas que había rodado en los últimos meses.
- ¿Y tú?; la cuestionaba el chico, haciéndola caer sobre él en la hamaca que ya ocupaban, rodeados de aquel vergel natural que con tanto esmero habían construido.
- Cansada, llevo todo el día con el estómago revuelto...; comentaba ella, dejándose querer por su pareja, quien tiernamente acariciaba su tripa.
- Creo que hoy alguien anda de consentida... ¡Vamos, yo prepararé la cena!; decía Uckermann, cargándola en brazos hasta la cocina.
Ya sentados a la mesa, Dulce prendió la televisión, dándose de bruces con su realidad más incómoda desde las últimas semanas.
- Cambia de canal. ¡Cuándo será el día que por fin acaben con esos programas basura!; pedía el hombre realmente enojado.
- Cambiar de canal no hará que esto desaparezca de nuestras vidas. Chris, a mí me está empezando a afectar...; rebatía ella, bajando su rostro hacia la crema de verduras que ni había probado.
- Mi amor, ignora sus tonterías. Sólo busca llamar la atención. Nosotros estamos mejor que nunca, nos queremos más que nadie, ¿qué más da lo que esa tipa venga diciendo de mí y de nuestra relación? Tú sabes quién soy, yo sé quién eres, nuestra familia y nuestros amigos también. Nada más te tiene que importar, a nadie más le tienes que rendir cuentas...; respondía el joven, acercándose a ella, agachándose a su lado, quedando su rostro frente aquella pancita a la que la muchacha se aferraba escuchando las palabras de su enamorado.
- No es tan fácil, y menos lo será en unos meses... ¿Por qué está actuando así, caray? Si hasta hace unas semanas presumía de su buena relación, del cariño que se tenían...; insistía la chica, intentando dar respuesta a la actitud que Natalia había adoptado desde hacía varios días, paseándose por los peores programas de la televisión mexicana echando piedras sobre la nueva relación de su ex-pareja, intentando acabar con la reputación de uno y otro, dejando por los suelos su amor.
- No sé, te juro que no lo sé. Ella no era así. Alguien le estará echando mierda en la cabeza. Pero algún día se dará cuenta de todo el daño que está haciendo, del error que ha cometido, y se arrepentirá...; decía Uckermann, esperanzado en que la situación vaya por mejores derroteros.
- Pero el daño ya estará hecho...; suspiraba Dulce María, temerosa de las artimañas de aquella mujer.
- Mi amor, hace prácticamente dos años que nos hemos reconciliado tras muchos años de amor, han pasado casi veinticuatro meses desde que emprendimos la aventura de compartir una vida juntos, una vida de ensueño. Nada borraría de todas y cada una de las horas a tu lado. Y en poco más de ocho meses, la vida nos hará el regalo más grande. En tu pancita llevas el fruto más valioso de nuestro amor, es por ese bebé por el que debemos preocuparnos todos los días de nuestra vida, no por las pendejadas de cualquiera que nos intente dañar. Somos felices, muy felices, nadie podrá acabar con eso. Te lo prometo; decía Christopher, tomándola de las manos, acercándolas a su tripa, clavando sus ojos en los de ella.
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3. The moon
FanfictionAl final, la vida es una serie de colisiones con el futuro. No es una suma de lo que hemos sido, sino una suma de lo que anhelamos ser. Tras 'To the moon and back' y 'Before the moon' llega la tercera y última parte de esta historia. ¡Bienvenidos a...
