El dia antes de la tragedia

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Emma's POV

-Ya déjame en paz Noa- le grite a mi supuesto novio que no hacía más que enfadarme a diario con sus estupidos celos que desde hace 3 meses no hacían más que aumentar.

-¿Que mierda hacías con ese tipo Em?- me grito de vuelta. Yo solo camine apresurada al coche con una maleta en mano; estaba decidida. Lo iba a dejar.

-Nada Noa, que parte de solo era mi compañero de clase aún no entiendes- le enfrente dando la vuelta y encontrándome con unos profundos ojos café mirándome amenazantes.

-¿Nada? ¿Nada?!- gritó estruendosamente -Se estaban abrazando Em, tú lo estabas abrazando. A eso le llamas nada ¿no es así?-me tomo del brazo y me jaló lejos del carro

-Te das cuenta de que toda esta mierda de pelea es por un simple abrazo de despedida hacia un amigo-recalque con incredulidad ante la escena que estaba montando en la acera.

-Apuesto a que el no lo sintió así, el té veía como yo lo hago, y no me digas que no sabes nada al respecto, porque por un momento tú lo viste igual-dijo en un vago intento por defender su posición que no hacía más que denotar que tenía un serio problema de autoestima; y eso de verdad que me lastimaba.

-Mira Noa tienes que empezar a tenerme más confianza por qué de lo contrario me iré para siempre y juro que esta es la última vez que hago una de estas escenas contigo en la acera- dije dando un ultimátum a sus constantes escenas de inseguridad

El solo se me quedo viendo mientras achicaba los ojos, y dije entre mi -Aquí vamos otra vez- mientras el caía de rodillas ante mi y me lloraba que no lo dejara, que yo era su todo y blah blah blah.

......................

Y aquí estábamos otra vez, yo yendo de la mano hacia el carro y él sobando mis nudillos en un vago intento de relajar el momento que no hacía más que tensarse.

-Está noche será estupenda amor- dijo abriendo la puerta del auto y regalándome una de esas sonrisas tan suyas. Si tan solo esas sonrisas fueran más constantes todo esto sería como un cuento de hadas. Pero cabe señalar que no existe relación perfecta.

Yo solo le devolví una sonrisa algo forzada y me adentré al coche.

Todo iba estupendamente o eso era hasta que llegamos al restaurante; al parecer el restaurante había sido clausurado por hacienda

-¡Como me pasa esto carajo!- gritó Noa a la vez que daba un golpe en el volante con furia

-Tranquilo Noa, no es para tanto, podemos ir a cualquier lugar- dije poniendo una mano en su rodilla tratando de tranquilizarlo

-¡No! No es así de fácil Em. Me esforcé como no te imaginas para conseguir un lugar en este estupido lugar, gaste un tremendo favor con mi supuesto amigo para que me reservará aquí; ¿para que? Para que el restaurante cierre puertas este día- dijo a punto de perder el control

-Mira Noa solo vámonos de aquí y ya, luego solucionamos esto, veras que seguro fue un malentendido- dije sobando su rodilla con dulzura tratando de tranquilizarlo, ya que esto no me gustaba para nada.

-¡Que no! Esto no se va a quedar así, lo iré a buscar y me va a oír- dijo arrancando con furia el auto y dirigiéndose peligrosamente hacía la interestatal.

El simplemente me ignoro y aumentó la velocidad a 130 km/h. Apreté el cinturón de seguridad ya que no sentía que las llantas tocaran el pavimento y las lágrimas empezaron a brotar.

-Más despacio Noa, recuerda que vamos en la carretera, por favor- le recordé aferrándome al asiento con todas mis fuerzas, por qué en realidad temía por mi vida

-¡Noa! Para ya, vamos a chocar, tranquilízate por favor- le supliqué con la voz entrecortada ya que pasábamos los carros tan rápido que sentía que volábamos.

-Cállate Emma yo se lo que hago- dijo entre dientes y eso fue lo último que escuche por qué entonces unos faros nos cegaron y el estruendoso choque que tanto temía sucedió. Todo fue muy rápido, en realidad no sentí nada. Solamente me fui

El secreto del corazón Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora