Capitulo 1 "¿Final o comienzo?"

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Nunca se sabe cómo comenzar algo así, nunca se sabe cómo comenzó todo, tal vez fueron esas miradas furtivas y constantes, miradas que por obra del destino o por el anhelo de alguno de los dos, se entrecruzaban. Me encontraba atrapado en una jaula de pladur cada vez que la veía, blanca, llena de ideas y de nada, lugar donde se roza lo irracional pensando racionalmente, lugar donde nacen y se desechan verdades individuales, jaula de contradicciones y esperanzas falsas, todo ello creado por mis ansias de volver a chocar nuestras miradas en un intento desesperado de escapar a un mundo en el que el límite de habitantes era dos, solo dos.

La lógica se vuelve ilógica dentro de mí, volaba libremente con alas ficticias creadas por aquellas ilusiones que me provocaban esos ojos cristalinos que me miraban dulcemente acompañados con esa sonrisa tan inocente y desgarradora que la caracterizaba, en aquellos momentos pensaba en todo, pensaba en nada, me creaba mis historias y mis movidas raras.

Ella, la única persona capaz de convertir un océano en llamas, la única capaz de despertar gigantes con solo un susurro al oído, la única capaz de dominar mis pensares, de ser el primero de la mañana y el ultimo de la noche, la única capaz de mantenerme sensato y loco al mismo tiempo, la única capaz de parar el tiempo solo para los dos, la única capaz de transportarme a su mundo, nuestro mundo, habría de desaparecer en un futuro no muy lejano.

Han pasado ya varios años desde la última vez que la vi, en aquel lugar de comida rápida a donde solíamos ir todos los sábados en la noche, con nuestros amigos, pero esa vez todo fue diferente, por alguna extraña razón todos nuestros fieles acompañantes no habrían llegado a aquella reunión semanal, donde aprovechábamos para discutir sobre temas controversiales y contar teorías conspiracionales sobre el gobierno o sobre la religión.Aquella noche mi vida habría de dar un giro de 180 grados, convirtiéndola en un desastre, en un caos, nada volvería a ser igual desde esa noche donde se podía tocar la penumbra y sentir aquella tensión en el aire la cual provocaba ansiedad y desesperación en ambos, nos encontrábamos fuera del recinto, acostados en el capó del auto de mi padre, cogidos de la mano, todo parecía ser perfecto luego de relajarnos un poco y de comenzar a platicar sobre la vida, sobre lo corta que puede ser y sobre lo complicada o sencilla que es dependiendo de la persona o de la situación.

Después de hablar un rato nos dirigimos hacia su casa, satisfechos con aquella noche donde compartimos muchas ideas y sentimientos, la dejé en la puerta donde me despedí, esa noche se veía algo preocupada, pero igual de hermosa.Lucía ese vestido azul que tanto me gustaba, tenia el cabello rizado como de costumbre, como a mi me encantaba. Al dejarla noté algo extraño en su mirada, no sabía lo que nos depararía el día de mañana. Fui a mi casa algo preocupado pero me sentía muy bien por el simple hecho de haberla visto un día más, abrí la puerta, crucé el salón donde se encontraban mis padres viendo la televisión, intenté no hacer mucho ruido para no despertarles ya que se habían quedado dormidos,acto seguido me quité los zapatos porque mi madre siempre ha sido una persona algo obsesiva con la limpieza por lo cual no nos dejaba andar por casa con calzado, subí las escaleras para dirigirme a mi cuarto y me lancé hacia mi cama.Esa noche, como de costumbre, no pegué ojo, estuve toda la noche pensando en ella, pensando en muchas chorradas e historias que mi inocente pensar creía las montaría con ella,pensaba en el mañana como si fuese el ahora, vivía lo ilusorio de forma muy real, tal vez por el cansancio, por el amor que sentía por ella o porque simplemente estaba algo chalado.

La mañana siguiente desperté muy descansado como todas las mañanas, nunca supe porque siempre me levantaba así siendo que casi no dormía, siempre creí que el pensar en ella me daba fuerzas para todo, estuve un rato cambiándome, me tardé más de lo habitual pero finalmente bajé para desayunar con mi familia, la cual se encontraba ya en la mesa, me estaban esperando, al llegar con ellos lo primero que hicieron fue preguntarme sobre la hora a la que había llegado a lo cual no dije ni "mu", tuvieron que preguntarme una segunda vez porque como siempre, estaba en mi mundo, en el mundo de los dos, al percatarme de que mis padres me estaban formulando una pregunta les respondí con mucha rapidez por miedo a ser cruelmente linchado por los dos, en especial por mi madre que en aquel entonces era algo gruñona

-He llegado un poco tarde, cuando entré por el salón los vi dormidos en el sofá, no les he querido despertar, lo siento- a lo que mi madre respondió con una mirada algo sospechosa

-¿Has andado con esa chica cierto?, esa mujer no es buena para ti, hijo, siempre te tiene embobado y te aleja de tus responsabilidades- mi madre siempre hacía lo mismo, era la mejor cuestionando las decisiones de los demás aunque nunca en su vida se había cuestionado a ella misma.

No tome mucho en cuenta aquel comentario de mi madre, nunca le he tomado importancia a ningún comentario suyo, mi padre solo dignaba a observar la discusión y a seguir comiendo su comida favorita, era algo raro que comiese ravioles para desayunar, aunque bueno, si a él le gustaba yo no era nadie para oponerme a ello. Me senté y comencé a comer, huevos con tocino, lo mismo de siempre, ese desayuno se había convertido en algo monótono para mi, pero nunca me importo comerlos. El desayuno fué algo callado, nadie quiso comentar nada acerca de lo que había pasado la noche anterior, no me preguntaron nada más, mi padre se levantó de la mesa, y me dijo al oído

-Hijo, si a ti te gusta tanto esa joven, lucha por ella ¿como crees que logré ser novio de tu madre?, en ocasiones no debes hacerle tanto caso a sus comentarios , no quiere perderte y se pone algo loca por ello- Acto seguido mi madre se levantó y se le quedó viendo a mi padre, el cual le comentó que eran cosas de hombres y que no había nada de que preocuparse.

Recuerdo muy bien ése momento,fué un tanto gracioso ver a mi madre enfurecida con mi padre por una chorrada así, estaba tan enojada que por aquella contestación salió media hora antes a recorrer sus 5 kilómetros diarios que hacía con nuestro fiel acompañante, Drako, un Doberman un tanto torpe pero muy dulce y con cara de chico bueno, lo teníamos desde hace ya varios años, era muy gracioso ver a un Doberman con unas orejas que le colgaban hasta el cuello,normalmente a esos perros se les cortan ambas orejas y la cola, pero después de una junta familiar decidimos no hacer aquella crueldad. Mi madre comenzó a dar estos paseos por el pueblo hace unos años,cuando se percató al mirarse al espejo de que le habían salido unas cuantas canas en una mañana como una cualquiera, creía que estaba envejeciendo y que la única solución de dejar de envejecer era haciendo ejercicio, lo cual no le ha servido de mucho ya que, bueno, sigue envejeciendo.

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⏰ Last updated: Aug 09, 2018 ⏰

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