¿Por que no me ciento en casa?. La misma pregunta que me hago cada mañana ante el espejo en los últimos días, mirando mi rostro con tantas ganas de seguir en la cama un rato más, pero como hace un par de semanas inicio las clases no me quedaba de otra que arreglarme para ir al cole.
Como todas las mañanas mi mamá ya estaba completamente arreglado cuando yo bajo a desayunar, me miro por un momento y luego observa el reloj de pared que tenía al lado. Respiro profundo y vuelve asia mi
-¿Camila por que los lunes siempre te levantas tan tarde?¿he?.
La pregunta iso que levantara la mirada que tenía fija en el piso. Sus ojos azules me obserbavan fijamente, mientras el resto de su cara seguía tan rígida como de costumbre. Observé su cabello negro bien peinado mientras intentaba buscar unas palabras para responderle, pero ninguna se cruzó por mi mente.
Ella no me quitaba la mirada mientras esperaba una respuesta la cual no tenía.
-Vamos apresurense que la ruta no demora.
Gire asia donde provenía aquella voz, ví a un hombre vestido de traje, mostrando una mirada que sólo significaba que nos afanaramos.
-Ya vamos papá
fue lo único que salió de entre mis labios de forma mecánica mientras rápidamente me dirigía al comedor.
-En la tarde te espero temprano.
Las únicas palabras de despedida de mi mamá mientras tomaba la ruta. Como de costumbre me dirigía a la última silla de aquel bus donde nadie se sentaba. Unos ojos café claro se taparon con mis ojos verdes que sentí que fue toda una eternidad.
-Esta es tu silla?
Una voz suave llego a mis oídos de forma repentina, de lo distraida no supe de quien provenia o quisas si.
-Hola
Una risita salió de entre sus labios que me puso de de mal humor o nerviosa? con aquel chico nuevo que tenía en frente, me volví asia atrás para ver si alguien nos escucho, pero los pocos que estaban nisiquiera se percataron de nuestra "conversación".
Una repentina sacudida que indicaba el arranque del bus me arrojo asia la silla del lado de aquel joven que me miraba intentando contener la risa.
-Tú no conoces que es ayudar al prójimo?
Fue lo que le dije mientras me volteaba para sentarme bién. Aunque con tanta vergüenza que oculte mi rostro con mi cabello negro que por suerte no traía atado. Todo el recorrido pose mi vista en la ventana evitando un rostro que me ponía los nervios de punta.
-Eres así de silenciosa siempre?
No supe que responderle, sentía que no conocía ninguna palabra con que contestar pero me salve al sentir como el automóvil se detenía frente al colegio luego de su recorrido.
-Gracias-
Fue lo único que mi mente penso. Entre casi corriendo al colegio para solo encontrarme a una sola persona Diana, mi gran amiga desde que tengo uso de razón.
-Si no te conociera diría que estás en apuros
-No solo quiero llegar temprano a la clase, ya conoces como se pone el profe Merk cuando llegó tardé
-Ni lo menciones
Este fue el primer día de clases de una nueva semana, pero mi rutina diaria se descudro cuando iba a tomar la ruta y no encontré a ninguna.
-Este día no puede empeorar mas
Mientras divagaba en mi mala suerte no ví cuando una espesa niebla se arremolino en toda la calle cortándome el paso, pero lo que no podía creer real esque de una sombra de un poste emergiera la figura de una persona.
-Todo lo que conoces es una mentira, tú no podrás despertar a tus hermanos
Y tal como llegó todo desapareció, junto con mi visibilidad que se fue oscurecido en un sueño que cambiaría mi vida, al despertar los sucesos del pasado.
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SOMBRAS
RandomQue arias si pudieras acabar con la oscuridad que posees, pero el precio es tu vida? Un comienzo muy común, un final muy raro...
