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Parte Única

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Cada vez que repaso en mi mente las malas decisiones que tomé y que me llevaron a ser prisionero de una loba loca y cachonda, casi sin esperanza alguna de ser rescatado. Soy a la vez más consciente de lo idiota que he sido. Bueno, estoy divagando un poco. Es decir, quién no lo haría después de haber estado los últimos dos meses encerrado en una habitación, esposado a una cama y sin tener mayor contacto con otras personas, a menos que Lilith viniera a mí, por una sesión más de sexo decadente y sudoroso.

Si los hombres pudiéramos fingir que estamos excitados sería mucho más fácil esconder cuánto nos provocan e incitan las mujeres, especialmente una como ella. Porque con solo escuchar destrabándose la cerradura de la puerta de la habitación donde me tenía cautivo, mi polla estaba tan dura y llorosa, que era inútil gritarle a esa jodida loca que me dejara ir; a lo cual, ella solo sonreía y procedía a abusar durante varias horas de mi traicionero cuerpo, hasta dejarme totalmente agotado y sin ganas de seguir luchando.

Sigo reviviendo con cada latido de mi corazón, ese fatídico viernes en que al tratar de alejarme por un par de días de mi novia Lorna, tomé mi motocicleta y conduje por varias horas sin rumbo fijo, hasta llegar a ese rústico bar, donde conocí a Lilith. Así que creyendo que un poco de diversión con una sexy desconocida no me traería ninguna consecuencia a largo plazo, terminé metido en todo este lio.

La única esperanza que siempre mantuve viva durante mi cautiverio, era que Lorna hubiera dado aviso de mi desaparición a la policía y en cualquier momento vinieran a rescatarme. Aunque eso significara que la perdería para siempre.

Sé que no me hace ningún bien examinar una vez más todo lo sucedido, pero aun así lo haré. Tal vez si lo hiciera las suficientes veces recordaría algo, cualquier cosa que haya pasado por alto y así lograr zafarme de esta situación de una vez por todas. Haber escapado de Lilith y su pandilla de lunáticos es lo único que me mantiene cuerdo en estos momentos, porque siendo franco conmigo mismo, preferiría morir antes que dejarme capturar por ellos de nuevo.

Todo comenzó un martes en la noche, lo recuerdo muy bien, porque es el día de la semana en que Lorna suele reunirse con sus amigas para tener una "noche de chicas", lejos de sus hombres. Si hubiera sabido que con el tiempo, esas reuniones complicarían mi existencia, habría encontrado la manera de hacer que ella dejara de asistir a estas. Pero nunca lo hice, así que puedo decir que lentamente cavé mi propia tumba.

En su última salida, sus amigas le hicieron ver que ella era la única que faltaba por casarse y teniendo en cuenta que llevábamos más de cinco años viviendo juntos, había llegado el momento de "formalizar nuestra relación". Por lo que cuando regresó a casa, tuvimos una acalorada discusión por no estar de acuerdo con ella en casarnos lo más pronto posible. Lo único que logré por mantenerme fiel a mis convicciones, fue que dejara de hablarme. Además de tener que dormir en el sofá de la sala de estar porque no me quería en nuestra cama.

Estoy arrepentido por haber sido tan desconsiderado con ella en ese momento. O tal vez me siento de esta manera, ahora que he tenido el tiempo suficiente para pensar con cabeza fría lo sucedido entre nosotros. No es que no ame a Lorna, porque lo hago. Demasiado. ¿Cómo podría seguir con ella después de tantos años si no fuera de ese modo? Lo que no deseo ni quiero, es estar atados de por vida, la inevitable obligatoriedad que el matrimonio conlleva para las parejas.

¿Qué pasaría si después de casarnos dejáramos de amarnos? Obvio, nos divorciaríamos. Además, si para ese momento Lorna y yo ya tuviéramos hijos, ¿seríamos capaces de hacerlo a costa de lastimarlos tan profundamente?

Por mi parte puedo decir que no lo haría, nunca los torturaría de esa forma. La razón es simple: mis padres se divorciaron cuando aún era un niño. Por eso evitaría a toda costa que mis hijos pasaran por tal dolor. Sería capaz de todo, incluso de quedarme con Lorna aunque la odiara. De ninguna manera querría una vida así para nosotros dos.

Cazado por una lobaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora